| Oviedo, 19 de
noviembre de 2002
ILMO. SR. D. MANUEL
LAMELA FERNÁNDEZ, SUBSECRETARIO DE AGRICULTURA, PESCA
Y ALIMENTACIÓN, MAPA
Muchas gracias Excelentísimo Señor Consejero
de Medio Rural y de Pesca del Principado de Asturias. Buenos
días a todos.
Quiero comenzar manifestando que para mí
es muy grato tener la oportunidad de estar nuevamente en el
Principado, en esta ocasión sustituyendo al Ministro
de Agricultura, que en principio tenía previsto acudir
a la inauguración de esta jornada, y que por vicisitudes
y problemas de agenda no ha podido estar hoy aquí,
como era su voluntad.
Como bien señalaba el Consejero no somos
ni dueños de nuestra agenda, ni de los problemas y
su orden, y eso por desgracia, hace que en muchas ocasiones
no podamos cumplir con los compromisos adquiridos cuando posteriormente
surgen problemas, como todos conocen.
Esto me permite tener el honor y la satisfacción
de estar aquí representando al Ministerio de Agricultura
con motivo de la celebración esta nueva jornada del
Libro Blanco de la Agricultura y del Desarrollo Rural. Es
un proyecto ambicioso, que iniciado por el Ministerio de Agricultura,
pretende reflejar la realidad nacional de todos los ámbitos
económicos vinculados a la Agricultura en un momento
determinado.
La presente jornada se encuadra dentro de las
denominadas autonómicas y pretende alcanzar un mayor
conocimiento de la realidad productiva del Principado de Asturias,
de cuales son los problemas que hoy se plantean en el ámbito
de su agricultura y de su ganadería. Dicho conocimiento
permitirá establecer un diagnóstico certero
de esos problemas, así como contemplar las posibles
políticas a desarrollar en el futuro y poder afrontar
los grandes retos que tenemos en el sector.
Pero como señalaba el Consejero del Principado, esa
radiografía se está elaborando sobre la base
de la opinión de todos los sectores, sus inquietudes,
sus necesidades, sus problemas, y sobre esas reflexiones y
desde esas aportaciones Administraciones implicadas elaboraremos
los planteamientos políticos oportunos.
Por eso se ha planteado este proyecto - quizás
el proyecto más ambicioso que se ha considerado nunca
en la historia de la agricultura española – como
un debate total, con carácter permanente, abierto a
todos los sectores, incluida la sociedad civil, a través
de los medios informáticos y telemáticos. Queremos
conocer no sólo la opinión de los sectores productivos,
sino la de la sociedad civil en su conjunto, qué piensa
del sector agrario y del sector ganadero español, de
la industria agroalimentaria española, qué es
lo que se demanda y espera de ellos.
Por lo tanto, el Libro Blanco abordará
propuestas de cambio fundamentales, de modernización
de estructuras, no solamente desde el punto de vista agronómico
o agrario, sino desde el punto de vista jurídico. Una
vez se culminen sus estudios, permitirá emprender una
reforma profunda de todo el ordenamiento jurídico nacional
del sector en su conjunto, elaborando un nuevo marco jurídico
estable de relaciones entre las Administraciones territoriales
y la Administración del Estado sobre la base de un
esfuerzo permanente de cooperación, de trabajo leal
y conjunto entre las Administraciones con objetivos comunes
que alcanzar.
El Libro se divide en dos bloques, por una parte los temas
sectoriales y horizontales englobados en las denominadas jornadas
temáticas - habitualmente se realizan en Madrid –
cuyo objeto es analizar cuestiones específicas que
afectan a los distintos sectores productivos. Pero el Libro
Blanco desciende al territorio, va al territorio y quiere
conocer en el territorio los problemas de cada una de las
Comunidades Autónomas, y ésa es la razón
de ser de las denominadas jornadas autonómicas. Las
mismas se organizan en colaboración con las respectivas
Consejerías - en este caso con la Consejería
del Principado de Asturias - tanto desde el enfoque que de
las mismas queremos dar como desde el punto de vista del contenido
concreto que se pretende.
A lo largo del día de hoy van a poder
analizar con profundidad y rigor la realidad asturiana, sus
sistemas de producción agrícola, que como sabemos
todos, se concentran en torno a la producción ganadera,
cuyo peso en la producción final agraria es de cinco
sextas partes sobre el total, con predominio de la producción
de vacuno de leche y carne.
Los problemas e inquietudes que hoy se ciernen
sobre esta realidad ganadera reflejo, van a tener su reflejo
en el contenido del Libro Blanco, así como su correspondientes
políticas y soluciones para garantizar la competitividad
y viabilidad de este sector, tanto a nivel nacional como en
el ámbito territorial en el que ahora mismo nos movemos.
La producción final agraria en el Principado
ha tenido una evolución positiva en los últimos
años, con un crecimiento entre 2000 y 2001 en torno
al 11%. Las industrias agroalimentarias participan con casi
el 13% del empleo total del sector industrial del Principado,
y con unas ventas netas de más del 15% de todo el Principado.
Una industria agroalimentaria que representa el 17% de todas
las empresas industriales asturianas y conlleva un tejido
social y económico esencial para el futuro del Principado.
Pese a esta importante implantación
en el tejido industrial, más de ochocientas de estas
empresas tienen menos de cincuenta empleados y están
catalogadas dentro de lo que habitualmente denominamos pequeñas
y medianas empresas. Este hecho nos conduce a dos reflexiones
básicas, de una parte hay que buscar mecanismos para
garantizar la competitividad de estas pequeñas y medianas
empresas en todos los ámbitos posibles – Principado,
resto del país y mercados exteriores - fomentando políticas
activas que permitan la presencia de productos de máxima
calidad en los mismos.
La segunda reflexión es que, para garantizar
esa competitividad, hay que facilitar políticas de
concentración en el sector agroalimentario, siendo
conscientes de que estas pequeñas y medianas empresas
también cumplen una función económica
y una función social, ambas muy importantes. Función
social desde la perspectiva de su ubicación en el medio
rural, en zonas donde su presencia permite la fijación
de población al territorio formando parte activa de
nuestro tejido rural que queremos preservar y fomentar de
cara al futuro.
Esta apuesta no se limita a una reforma de
las estructuras jurídicas productivas, ni a la eliminación
de los corsés que dificultan y limitan el crecimiento
y la expansión de los sectores, sino que pretende establecer
un marco jurídico estable de relaciones entre Administraciones,
a través de la Ley Básica de la Agricultura
y del Desarrollo Rural. La Conferencia Sectorial de Agricultura
y Desarrollo Rural es un magnífico ejemplo de debate
y discusión de problemas. Las normas deben de ser abordadas
desde el reconocimiento constitucional de competencias que
se encuentran en el territorio, y por lo tanto en el seno
de los Gobiernos de cada una de las Comunidades Autónomas,
sin que eso signifique que la Administración del Estado
no tenga que apostar por una Política Agrícola
Nacional, una política de coordinación y de
equilibrio y solidaridad territorial, una política
capaz de desarrollar la normativa comunitaria, de una parte,
y capaz de englobar la diversidad geográfica española
desde el punto de vista productivo. Pero insisto con un escrupuloso
respeto a las competencias de todas y cada una de las Comunidades
Autónomas.
Creemos que hay que hacer un esfuerzo en los
foros de diálogo, en los foros de entendimiento - creados
o que se creen en el futuro - precisamente para abordar los
problemas sectoriales, analizarlos con rigor y objetividad,
y elaborar políticas, a nivel nacional, coordinadas
desde la Administración del Estado. Esto nos conduce
a un equilibrio territorial, dotado de una mayor competitividad
global para nuestros sectores. Es un objetivo que entendemos
es compartido por todas las Administraciones implicadas y
objetivo en el que pretendemos trabajar de manera rigurosa
en colaboración con las Organizaciones Profesionales
Agrarias, con los representantes e interlocutores del sector.
Voy a terminar esta intervención recurriendo
al refranero español - es de bien nacido el ser agradecido
- agradeciendo al Consejero de Medio Rural y de Pesca la colaboración
que ha prestado desde el primer momento a la celebración
de esta jornada y a la participación que ha tenido
en la elaboración del contenido de esta jornada y en
los trabajos del Libro Blanco. Sin ella hubiera sido mucho
más difícil su celebración y menor el
éxito conseguido.
Quiero también agradecer a todos ustedes
su participación en esta jornada con sus ponencias
y comunicaciones, y recordarles que la jornada del Libro Blanco
sobre el Principado de Asturias no termina hoy. Su duración
deberá ser tan larga como sea necesaria, en el sentido
de continuar aportando todos los trabajos que sean necesarios
para analizar y diagnosticar la realidad productiva de ese
tejido agroindustrial del Principado.
Hoy se empieza a escribir un nuevo capítulo
del Libro - el capítulo dedicado a la realidad en el
Principado de Asturias - y les invito a que sigan participando
activamente en la elaboración de ese capítulo
tan importante para nosotros.
Yo por mi parte nada más, desear que
la jornada sea tan fructífera en contenido como aparenta
y dispensar, como decía al principio, la presencia
del Ministro de Agricultura. En su nombre declaro inaugurada
la jornada del Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo
Rural en el Principado de Asturias.
Muchas gracias y buenos días.

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