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Ponencias
ORDENACIÓN DEL
ESPACIO RURAL
COMO INSTRUMENTO DE LA MULTIFUNCIONALIDAD
Rafael Crecente,
Dr. Ing. AgrónomoDavid Miranda Barrós, Dr. Ing.
de Montes
"Laboratorio do Territorio"
Escola Politécnica Superior de Lugo
Universidad de Santiago de Compostela
1.
ANÁLISIS DEL MEDIO RURAL EN GALICIA
2. UN EJEMPLO:
EL CASO DEL MUNICIPIO DE BARREIROS
3.
OBJETIVO: MULTIFUNCIONALIDAD
4. PROPUESTAS
5. Anexo: ESQUEMA
METODOLÓGICO PARA LA EVALUACIÓN Y ASIGNACIÓN
DE USOS COMARCAL
3. OBJETIVO: MULTIFUNCIONALIDAD
Si simplificamos el concepto de rural y lo
asimilamos a tierra , podemos hacer uso de la definición
que propone la FAO , "porción de la superficie
terrestre, que incluye todos los atributos de la biosfera
situada inmediatamente arriba o debajo de esta superficie,
incluyendo clima superficial, el suelo y las formas del
terreno, la hidrología de superficie (incluyendo
los lagos poco profundos, ríos, marismas), las capas
sedimentarias y reservas minerales, la plantas y poblaciones
animales, los asentamientos humanos y los resultados físicos
de la actividad humana pasada y actual (aterrazamientos,
drenajes o estructuras de almacenamiento de agua, caminos,
etc.)".
Esta definición incluye al menos ocho funciones principales
de la tierra :
Constituye la base de sistemas producción
de alimento, fibras, madera y otros materiales bióticos
para el uso humano, directamente o mediante el manejo animal
incluyendo la acuicultura interior y costera, la pesca;
Constituye el soporte de la biodiversidad
por proveer hábitats y reservas genéticas
para plantas, animales y micro-organismos
Constituye la fuente y sumidero de los gases
invernadero y participa en el balance de la energía
global (reflejo, absorción y transformación
de radiación de la energía del sol);
Regula el almacenaje y flujo de las reservas
de agua, e influye en su calidad;
Es almacén y fuente de recursos minerales;
Almacena residuos, filtra y transforma compuestos
peligrosos;
Provee de espacio para el desarrollo de actividades
humanas (vivienda, industrias, deportes, recreo, transportes
de personas y materiales) y para el movimiento de plantas
y animales entre los distintos ecosistemas;
Atesora la historia cultural de la humanidad,
y es una fuente de información sobre antiguas condiciones
climáticas y usos de la tierra y constituye paisajes
culturales de gran valor.
La primera tarea a acometer para optimizar la utilización
de este recurso escaso y no renovable será su evaluación
para determinar y predecir la aptitud de un determinado
tipo de tierra para ser utilizado en uno o varios tipos
de uso específicos . Tradicionalmente se ha desarrollado
numerosos trabajos desde una perspectiva de utilización
agronómica del suelo centrados en la potencialidad
intrínseca; sólo en los últimos años
se ha tomado en consideración la componente antrópica
en cuanto a sistemas de explotación, capacidades
y tecnología de los usuarios etc. y lo que es a nuestro
entender más importante, aumenta la conciencia de
que la tierra es un recurso escaso de disponibilidad limitada
, especialmente el suelo de calidad agrológica en
Galicia. Si a ello le unimos la presión creciente
y la demanda de este recurso por otras actividades ajenas
a la agricultura, el problema se agrava. Dicho esto con
carácter general, lo cierto es que la evaluación
de tierras para su uso agronómico en Galicia es insuficiente
en escala y grado de detalle, más aún si consideramos
el nivel tecnológico hoy en día existente.
La diversidad biofísica de Galicia demanda trabajos
a escalas mayores que las existentes en la actualidad con
una cobertura sobre la totalidad del territorio y desde
la óptica de la evaluación inherente al recurso
suelo y desde la de los sistemas agrarios de explotación.
El término multifuncionalidad nace asociado dos conceptos
o "ideas-fuerza":
- Por una parte de la consideración
de la agricultura (como actividad principal en términos
de superficie rural utilizada en Europa) como multifuncional,
entendiendo como tal su papel en:
- la producción de alimentos para
consumo humano y para la alimentación del ganado,
así como la de otros bienes para uso industrial.
- la defensa de los valores paisajísticos
y del medio ambiente rural.
- la contribución a la viabilidad
de las áreas rurales y a un desarrollo económico
equilibrado desde el punto de vista territorial.
No faltan de todas formas opiniones respecto a que esta
no es más que una excusa para mantener los niveles
de proteccionismo de la agricultura, en el sentido de
mantener el apoyo a la agricultura productivista e intensiva
frente a un modelo más compatible ambientalmente.
Los datos son claros: en el año 2000, el 87% de
los pagos a los agricultores de la UE (36 mil ME) corresponden
a soporte del mercado; 10% apenas resultaron del apoyo
al desarrollo rural (4 mil ME). ¿Cuando la UE pondrá
el dinero donde pone las palabras? La contradicción
surge entre los nuevos objetivos multifuncionales, y la
orientación productivista e incentivadora de un
uso intensivo de los factores de producción que
sigue caracterizando a la PAC. Dadas las características
de la actividad agraria en Galicia, su menor intensificación,
sus paisajes culturales mejor conservados, y la importancia
de la población ocupada en la actividad agraria,
la multifuncionalidad estaría en este ámbito
más justificada a nuestro entender, que la atribuida
a otros países europeos y puede ser en este sentido
un factor que potencie nuestra competitividad.
- Por otra parte se demanda multifuncionalidad
no de la actividad agrícola (caso anterior) sino
del espacio históricamente poseído y gestionado
por esta actividad, el medio rural. La concurrencia de usos,
la competencia por el territorio entre distintas actividades
con una importancia creciente de las actividades no agropecuarias.
Los cultivos forestales, la expansión urbanística
favorecida por el incremento de la movilidad y las segundas
residencias, los usos energéticos, la protección
ambiental derivada de la Directiva 92/43, la demanda de
paisajes de valor, la conservación y la protección
del patrimonio cultural etc. suponen en la práctica
un incremento en la presión sobre los usos del suelo.
La obligatoria consideración (no olvidemos los fondos
públicos invertidos en el apoyo al sector agrario)
de todas estas demandas de utilización de un suelo
considerado hasta no hace muchos años, recurso ilimitado
obliga a establecer en primer lugar una perspectiva territorial
que pretenda la conciliación de todos estos intereses
en muchos casos excluyentes entre sí, en otros disfuncionales
y las menos de las veces complementarios. Es aquí
a nuestro entender donde está realmente planteado
el reto.
Condiciones de nuestro entorno
UE
Como parte integrante de la Unión
Europea, quizás sea útil referir la posición
de Galicia como región rural, respecto a los restantes
territorios rurales europeos, así como las directrices
y opciones políticas consideradas para el espacio
rural por la Comisión Europea desde una perspectiva
territorial y no exclusivamente agraria.
Para ello podemos detenernos en dos documentos elaborados
por la Comisión Europea, que pretenden perfeccionar
la base para la toma de decisiones con el fin de conseguir
un desarrollo económico sostenible y equilibrado
del conjunto de su territorio, del que, el espacio rural
supone más del 80% de su superficie en gran medida
utilizado por las actividades agrarias.
El primero de estos documentos lo constituye "Europa
2000+: cooperación para la ordenación del
territorio europeo" . En este documento se establecen
5 tipologías para los espacios rurales europeos
y se apuntan estrategias para su desarrollo:
Espacios Rurales situados en proximidad
de zonas muy urbanizadas: a distancia variable según
el grado de desarrollo de las infraestructuras. Se benefician
de implantaciones residenciales, industriales o recreativas.
Son zonas de crecimiento económico y desarrollo.
La agricultura es intensiva, con fuerte carga contaminante.
El modelo de desarrollo y la ordenación debe orientarse
a controlar el uso del suelo, proteger los espacios naturales
y mejorar los flujos de transporte.
Espacios Rurales de gran atractivo turístico:
zonas costeras o de montaña, bien equipadas en
infraestructuras de ocio y estancia, pudiendo provocar
saturación y degradación del paisaje. El
modelo de desarrollo y la ordenación debe orientarse
a proteger el patrimonio natural, la gestión de
flujos de transporte en relación con la frecuentación
estacional y promover recursos turísticos en tierras
de interior de un modo respetuoso con el medio ambiente.
Espacios Rurales con actividades diversificadas:
aún dependiendo de la agricultura, se han desarrollado
otras actividades como turismo, artesanía o industria
que han dinamizado la zona. Ejemplos son Devon (UK), llanura
del Po en Italia o Baviera. El modelo de desarrollo y
la ordenación debe orientarse a proporcionar comunicaciones
e infraestructuras básicas y garantizar la promoción
de los recursos económicos que permitan el desarrollo
de la pluriactividad.
Espacios Rurales con predominio
de la actividad agrícola: establece dos subcategorías
- Zonas en que la actividad agrícola
tiene gran capacidad de producción y productividad
alta, generalmente debido a un eficaz sector de transformación
y comercialización.
- Zonas de Bretaña, Aquitania o Inglaterra.
- Zonas de agricultura tradicional con menor
productividad. El empleo agrícola es importante y
suele haber mano de obra excedentaria. Se cita expresamente
Galicia y se recomienda un modelo de desarrollo y ordenación
que debe incidir en el aprovechamiento de producciones locales,
la diversificación de empleo y la promoción
de industrias de transformación; todo ello dependiendo
de la existencia de buenas comunicaciones y de los servicios
adecuados.
- Espacios Rurales de difícil acceso:
espacios de alta y media montaña, e islas. Paisaje
dominado por el bosque o la actividad agrícola. Despoblamiento
e incluso desertización, y envejecimiento. Necesitan
un esfuerzo de inversión pública para descentralizar
actividades. Presentan ventajas comparativas en materia
de turismo o producciones artesanales si llevan unidas actuaciones
de mejora de comunicaciones.
Independientemente de la reducida precisión de
este análisis y sus recomendaciones, derivado de
la escala a la que se realiza, y del tiempo transcurrido
desde su publicación que no permite recoger los
cambios experimentados desde entonces (tanto para Galicia
como para los restantes territorios rurales europeos),
los tipos de espacios rurales que propone la Comisión
Europea para el diseño de políticas de ordenación
territorial e incluso de políticas sectoriales
por los estados miembros, admitiría su aplicación
para la zonificación y el diseño de propuestas
de ordenación y desarrollo en cada una de estas
zonas en Galicia.
Un segundo documento, continuación del anterior
es la "ETE, Estrategia Territorial Europea: hacia
un desarrollo equilibrado y sostenible del territorio
de la Unión Europea", (dentro de esta iniciativa
de la Comisión Europea se incluye el SPESDP con
numerosa participación debate y discusión
en los foros político, académico e investigador
en el que han participado representantes de todos los
estados miembros). La ETE, evalúa los efectos de
las políticas sectoriales de la Comunidad con influencia
sobre el territorio europeo. Respecto a la PAC, se considera
que :
- se ha orientado desde su origen de forma
principalmente sectorial, a un aumento de la productividad.
La reforma de 1992 produjo la retirada de seis millones
de hectáreas de superficie agraria útil, lo
que supuso beneficios para las rentas agrarias de las zonas
UE, que ya eran objeto de explotación intensiva,
dado que los pagos se regían por los rendimientos
obtenidos anteriormente. Por el contrario las zonas de explotación
menos intensiva (tal es nuestro caso) tendían a resultar
más desfavorecidas, con lo que se agravaron las diferencias
entre las distintas regiones agrarias
- es determinante para la evolución
de muchos espacios rurales.
- en las regiones rurales menos desarrolladas
estructuralmente aumentará la necesidad de disponer
de mejores estrategias de desarrollo (incluida la gestión
del medio ambiente).
La ETE supone un marco general de referencia para las
actuaciones con efectos territoriales importantes, que
en aplicación del principio de subsidiariedad,
corresponde adoptar a las instancias públicas y
privadas en los ámbitos comunitario, regional y
local para el logro de un desarrollo sostenible y territorialmente
equilibrado (norte-sur, urbano-rural). Para ello la ETE
concreta los objetivos a alcanzar por la Unión
Europea en:
- Cohesión económica y social,
- Conservación de los recursos naturales
y del patrimonio cultural,
- Competitividad más equilibrada del
territorio europeo,
Para el logro de estos objetivos se propone una cooperación
horizontal (entre las distintas autoridades sectoriales
competentes) y vertical (comunitario, regional y local),
que se debería desarrollar en el ámbito
de la política de ordenación del territorio.
Se apuntan una serie de "opciones políticas"
para el territorio europeo, entre las que se incluyen
obviamente las destinadas a los espacios rurales, entre
las que nos interesa destacar:
- El diseño de estrategias locales
específicas, basadas en la especificidad y diversidad
diferencial de cada espacio rural,
- La promoción de la multifuncionalidad,
la garantía de la sostenibilidad en la agricultura
la aplicación de medidas agroambientales y la diversificación
en el uso agrícola del suelo,
- El mantenimiento de unos niveles básicos
de servicios y transportes,
- La promoción de la cooperación
entre la ciudad y el campo,
- El desarrollo de redes o corredores ecológicos,
- La integración del mantenimiento
de la biodiversidad en la PAC,
- La protección del suelo como base
de la vida,
- La conservación y recuperación
de grandes zonas húmedas,
La conservación y desarrollo creativo de los paisajes
culturales (la inmensa mayoría paisajes agrarios),
su valorización y la coordinación de las
medidas de desarrollo económico que les afectan,
así como la recuperación creativa de paisajes
dañados por el hombre incluyendo medidas de nueva
puesta en cultivo. En esta línea coincide la Convención
Europea del Paisaje promovida por el Consejo de Europa.
Para todo ello, entre otras consideraciones la Comisión
Europea recomienda en el marco del programa de estudios
de la Estrategia Territorial Europea la aplicación
de siete criterios de cuya aplicación se podrán
proponer las orientaciones que guíen las futuras
políticas de la Unión, más allá
del tradicional PIB. Los indicadores que se estudian responden
a los criterios de: situación geográfica,
fortaleza económica, integración social,
integración espacial, presión sobre el uso
del suelo, valores naturales y valores culturales.
Ante esta hipótesis de futuro, quizás convendría
adoptar un enfoque proactivo y prescindir del reactivo
tradicional, intentando adelantarse a lo que está
por venir.
¿Es necesario ordenar el territorio?. ¿Cuando
surge la OT?. Cuando el hombre con sus actuaciones ha
ocasionado una desorganización sin precedentes;
en un principio en zonas urbanas pero esto se ha extendido;
los problemas y consideraciones ambientales refuerzan
esta afirmación; la escasez de recursos, la competencia,
los desequilibrios territoriales, los problemas de exceso
y falta de actividad etc. son algunos ejemplos.

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