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Ponencias
ORDENACIÓN DEL
ESPACIO RURAL
COMO INSTRUMENTO DE LA MULTIFUNCIONALIDAD
Rafael Crecente,
Dr. Ing. AgrónomoDavid Miranda Barrós, Dr. Ing.
de Montes
"Laboratorio do Territorio"
Escola Politécnica Superior de Lugo
Universidad de Santiago de Compostela
1.
ANÁLISIS DEL MEDIO RURAL EN GALICIA
2. UN EJEMPLO:
EL CASO DEL MUNICIPIO DE BARREIROS
3.
OBJETIVO: MULTIFUNCIONALIDAD
4. PROPUESTAS
5. Anexo: ESQUEMA
METODOLÓGICO PARA LA EVALUACIÓN Y ASIGNACIÓN
DE USOS COMARCAL
4. PROPUESTAS
Ante esta situación, desde el ámbito
académico propio de una Escuela de Ingenieros Agrónomos
y de Montes, se nos ocurre plantear para su discusión
y debate las siguientes consideraciones.
"Si se quiere subir una montaña lo primero es
saber donde está la cima", por tanto la primera
tarea consiste en plantear el objetivo final a alcanzar,
que es el mantenimiento de un medio rural vivo, y en el
marco actual, ello sólo es posible apostando por
una agricultura y un medio rural multifuncionales. En ambos
casos tiene sentido el concepto de multifuncionalidad, aunque
en el segundo quizás sería más preciso
el de desarrollo sustentable.
El primer reto y quizás el más importante,
es alcanzar un consenso amplio entre administraciones, instituciones
y ciudadanos respecto al modelo territorial en Galicia y
dentro de éste definir cual es el modelo de espacio
rural deseado, impulsar en resumen una nueva cultura del
territorio. Ello supone incorporar los postulados de la
planificación estratégica y del desarrollo
sustentable : visión a largo plazo, planteamiento
sistémico, tratamiento multidisciplinar, negociación
política y participación social.
La planificación constituye una herramienta para
tomar decisiones de una forma lógica y racional como
método para lograr los objetivos deseados por una
sociedad; es el cálculo que precede y preside la
acción , y representa la forma en la que la sociedad
ejerce el poder sobre su futuro . La planificación
o el planeamiento combinan una dimensión política
y una dimensión técnica. Técnica ya
que supone un proceso sistemático de análisis
territorial, un diagnóstico jerarquizado, una propuesta
de soluciones alternativas para el logro de los objetivos.
Política porque cualquier decisión y planteamiento
de objetivos pasa obligatoriamente por los intereses y negociaciones
entre los actores sociales.
Las afirmaciones anteriores tienen una clara proyección
sobre el territorio, si hablamos de planificación
del espacio rural. Puesto que el objetivo fundamental, es
que cada área debe ser utilizada de tal manera que
provea el máximo beneficio social, sin producir una
degradación de los recursos afectados; ha de ser
la política la que determine los objetivos y dirima
los conflictos de intereses. La componente técnica
ha de asegurar que los planes y las propuestas sean factibles,
aportando la mayor cantidad de información descriptiva
del estado actual, pasado y futuro previsible, para su consideración
en el proceso de toma de decisiones que han de efectuar
los políticos responsables.
A este respecto una segunda tarea sería el establecimiento
de mecanismos efectivos de coordinación e integración
entre las distintas administraciones sectoriales (agricultura,
medio ambiente natural, montes, aguas, urbanismo, industria,
energía, turismo, patrimonio cultural, etc.) con
responsabilidades en la gestión del espacio rural.
Esta coordinación debería producirse no sólo
en el ámbito político de la planificación,
sino también en el ámbito técnico,
proponiendo medidas y actuaciones concebidas de forma integrada,
planteadas con la intención de generar efectos de
sinergia para el logro del modelo territorial objetivo.
Se trata de incorporar los factores físicos y naturales
como factores de desarrollo del medio rural a los planteamientos
socioeconómicos considerados prioritarios hasta el
presente. La experiencia generalizada es que esta aproximación
sistémica que propugna la ordenación territorial
ha encontrado grandes dificultades de orden orgánico
y funcional, pero pese a ello la consideramos la vía
para el logro de los objetivos planteados.
El marco general para el diseño y aplicación
del modelo rural objetivo y para el consenso y la cooperación,
lo constituye la ordenación del territorio en su
orientación de planificación física
, a un tiempo política interdisciplinaria y global
de carácter horizontal, práctica a desarrollar
por la administración competente y disciplina científico-técnica.
Afortunadamente Galicia como la mayoría de las comunidades
autónomas españolas dispone de la base legal
para el logro de estos objetivos merced a su Ley 10/1995
de Ordenación del Territorio. Resta por llevar adelante
un desarrollo de dicha ley, de sus instrumentos de aplicación
fundamentalmente las Directrices de Ordenación Territorial
de Galicia, en este momento en fase de elaboración.
En el futuro desarrollo y aplicación práctica
de la antedicha ley están puestas muchas esperanzas
para el logro de los objetivos planteados.
Hecha esta consideración general y generalista pero
prioritaria, podemos intentar apuntar otras propuestas.
- Desarrollar y aplicar
los principios y contenidos de la Ley de Ordenación
del Territorio de Galicia 10/1995 tomando en consideración
la totalidad de las actividades que se desarrollan en
el espacio rural y dentro de éstas con la importancia
que merecen las agrarias, prescindiendo de la errónea
equiparación de la ordenación del territorio
con el urbanismo.
El modelo de ordenación del medio rural debería
garantizar para cada punto del territorio la conservación
de sus valores productivos (agrarios), ecológicos,
paisajísticos y científico-culturales. Proponer
medidas para mejorar elementos y procesos del ambiente
que se encuentran degradados. Establecer líneas
de acción para la puesta en valor de recursos ociosos.
Adoptar una postura proactiva y una gestión creativa
de los paisajes y ecosistemas. Metodológicamente
estos postulados se implementan en las siguientes fases
o etapas :
- Delimitando geográficamente
una serie de unidades de síntesis delimitadas
por elementos de medio físico o limites administrativos
(como las comarcas),
- Valorando los méritos de
conservación de cada unidad desde una óptica
multidisciplinar,
- Estableciendo las actividades actuales
y potenciales a regular a través del sistema
de ordenación territorial.
- Determinando la capacidad de acogida
de cada unidad de síntesis para el conjunto
de las actividades propuestas. Como capacidad de
acogida del territorio entendemos el mejor uso que
puede hacerse de él, tomando en consideración
el punto de vista del promotor de la actividad que
ese uso comporta y el punto de vista social representado
por la necesidad de conservar el medio rural.
- Identificando conflictos actuales
y tendencias.
- Diseñando
el modelo objetivo, definido por las categorías
de ordenación, entendido como expresión
espacial del modelo y que consisten en delimitaciones
espaciales para el uso preferente por determinadas
actividades.
La Ley 10/1995 de OT de Galicia establece que las
Directrices de Ordenación del Territorio
de Galicia "identificarán las áreas
que por su valor y potencialidad agraria, ecológica....
deban ser preservadas del desarrollo urbanístico",
o cuando menos estableciendo los criterios técnicos
a los que obligatoriamente debería ajustarse
cualquier actuación de planificación
territorial.
- Elaborar y aprobar un Plan Territorial
Agroforestal, o Plan de Ordenación de Medio Físico,
que estableciese los usos vocacionales del suelo rústico,
tradicionalmente clasificado exclusivamente desde un enfoque
urbanístico. La consideración del medio
rural en un sistema de ordenación del territorio
debería suponer, en primer lugar su identificación
(no por exclusión del urbano y urbanizable sino
tomando en consideración su valor y vocacionalidad)
un diagnósitico espacial diferenciado, una propuesta
de objetivos y líneas de acción y la identificación
de categorías de ordenación entendidas como.
- Promover dentro del
sistema de ordenación territorial actuaciones por
parte de la administración agraria para identificar
y conservar (como recurso natural no renovable y escaso)
el suelo de buena aptitud agrológica. Esta aptitud
podrá venir dada, tanto por sus condiciones biofísicas
adecuadas, como por su carácter estratégico
como factor de producción para la actividad agraria,
si ésta supone la principal del territorio.
Actuaciones que pueden citarse como referente son:
- la Reserva Agrícola Nacional (RAN ) propuesta
en Portugal, en la que se establecen los criterios
y se delimita gráficamente el suelo de elevada
aptitud agrícola.
- El Avance del Plan Territorial Sectorial Agroforestal
y del Medio Natural de la Comunidad Autónoma
del País Vasco , instrumento de ordenación
territorial derivado de la ley 4/1990 de ordenación
del territorio del País Vasco, con el que se
puede ejemplificar la incardinación de la política
agraria y rural en el sistema de ordenación
del territorio. En este documento se establecen:
- las bases para la ordenación: ámbito
competencial del plan, usos del suelo y actividades
consideradas, categorías de ordenación
y condicionantes superpuestos sobre estas;
- las directrices y regulaciones: se definen los criterios
para la implantación de usos, la normativa
propia de cada categoría de ordenación
y las directrices a aplicar en las zonas de condicionantes
superpuestos),
- los instrumentos de actuación,
- las normas de aplicación del Plan y
- una memoria cartográfica para cada comarca.
- Una vez zonificado el territorio en diferentes
comarcas, diseñar modelos de ordenación
y asignación de usos al suelo con un grado de vinculación
mayor o menor, pero equiparándolos a la figura
de plan de ordenación de medio físico contemplada
en la Ley 10/1995 de ordenación del territorio
de Galicia, para de esta forma establecer las relaciones
jerárquicas con otras figuras de ordenación
(planeamiento urbanístico etc.). Un esquema metodológico
para el diseño de estos planes se presenta en el
anexo.
- Diseñar y aplicar una Política
de Gestión y Tenencia de la Tierra. El término
"tenencia", incluye una componente estática
y una componente dinámica ; la componente estática
incluye la propiedad, su uso y su valoración. La
componente dinámica incluye un conjunto de medidas
que pretenden conciliar la propiedad y la utilización
de la tierra con la ordenación de usos; compatibilizar
en resumen los intereses privados y públicos. Instrumentos
de una política de tenencia de la tierra son los
procedimientos establecidos para regular segregaciones
y agrupaciones de parcelas, la concentración parcelaria,
la resolución de conflictos de lindes, un catastro
multifuncional, el registro de la propiedad, el mercado
de tierras, los métodos de valoración de
la tierra, la fiscalidad sobre las tierras o la planificación
de usos . La importancia de las políticas de tenencia
de la tierra como primer elemento para el logro del desarrollo
sostenible crece hoy en día en todo el mundo. Todos
somos conscientes de la importancia de la propiedad de
la tierra en Galicia y de sus características.
- Actualizar la concentración
parcelaria: en objetivos y procedimientos de trabajo,
en la coordinación con otras actuaciones de planificación,
en garantizar el uso previsto para las zonas que se concentran.
Diseñar actuaciones de concentración específicas
para cada ámbito para mejorar su eficacia y su
eficiencia y fundamentalmente mejorar la toma de decisiones
previas a los decretos En este sentido se presenta un
modelo académico resultado de un proyecto de investigación
financiado por la Xunta de Galicia para la selección
de zonas prioritarias para acometer actuaciones de concentración
parcelaria desarrollado en nuestro grupo de investigación
(ver figura nº23). El modelo considera apto para
la concentración parcelaria el 32% del territorio
gallego, con diferentes grados de aptitud, siendo 300
las parroquias que presentan la aptitud más alta,
lo que supone el 20% de la superficie de Galicia. Si sobre
los resultados del modelo propuesto superponemos las zonas
en las que una vez iniciada la actuación, éstas
se han visto paralizadas podemos estimar grosso modo la
validez del modelo propuesto. Para la valoración
que merece a los agricultores la actuación de concentración
parcelaria, hemos realizado una serie de encuestas, a
dos grupos de agricultores. Sin un tratamiento todavía
definitivo de los resultados podemos afirmar por una parte,
que para los agricultores de parroquias en las que se
ha realizado esta actuación merece una valoración
negativa en el 6% de los encuestados, para un 9% la valoración
es neutra y un 85% realizan una valoración positiva.
Un segundo grupo de agricultores lo componen aquellos
residentes en parroquias sin concentración parcelaria.
El 82% se mostró favorable a la realización
de la misma, el 17% en contra y el 1% contestó
que se estaba realizando en estos momentos. A nuestro
entender en el controvertido tema de la evaluación
de los resultados de la actuación, la opinión
de los/las afectados/as, ha de ser tomada en consideración
y permite aclarar además algunas controversias.
- Mejorar la coordinación Catastro-Registro
de la Propiedad, y fundamentalmente hacer más accesible
la información catastral a todos los ciudadanos,
técnicos de las diferentes administraciones, instituciones
etc. La próxima finalización de las actualizaciones
catastrales en todos los municipios gallegos (financiada
con fondos europeos) y la obligatoriedad de incorporar
la referencia catastral en la tramitación de ayudas
de la PAC, mejorarán la disponibilidad de información,
restaría hacerla de más fácil acceso
para de esta forma contribuir a incrementar la movilidad
de tierras. La posibilidad de acceder vía internet
a la información catastral supondrá sin
duda un efecto tremendamente positivo.
- Deslindar o clarificar los límites
de los montes vecinales en mano común como primer
paso para gestionarlos de manera más eficiente
y eficaz, promoviendo planes de uso y ordenación
ajustados a las demandas de la propiedad y tomando en
consideración que en amplias zonas de Galicia,
constituyen el recurso más importante para el mantenimiento
de estos territorios vivos y habitados.
- Zonificar el territorio rural estableciendo
áreas de diagnóstico homogéneas en
cuanto a la problemática del medio rural, para
diseñar y aplicar programas y modelos específicos
para cada ámbito territorial.
- Definir que se entiende por marginalidad
de tierras agrarias y delimitar las zonas que reúnen
tal característica para su uso preferente como
forestal productor, en base a criterios de medio físico
y socioeconómico.
- Poner en práctica procesos
de planificación de usos de la tierra (PLUT) y
aplicar sus principios en actuaciones piloto sobre determinadas
parroquias. La planificación de los usos de la
Tierra supone: la valoración sistemática
del potencial de tierra y agua, de las diferentes alternativas
de uso y de las condiciones ambientales, económicas
y sociales, todo ello para seleccionar y adoptar la mejor
de las opciones de uso desde el punto de vista de la sociedad.
Su propósito es seleccionar y poner en la práctica
aquellos usos de la tierra que satisfarán mejor
las necesidades de las personas a la vez que se salvaguardan
los recursos para las generaciones futuras. La fuerza
motriz de la planificación es la necesidad del
cambio, la necesidad de una mejor gestión o la
necesidad de un modelo diferente de uso de la tierra establecido
por un cambio en las condiciones de entorno. Afecta o
considera todos los tipos de uso de la tierra rural: la
agricultura, el pastoreo, la silvicultura, la conservación
de la fauna y la flora o el turismo. La planificación
también proporciona una guía en casos de
conflicto entre los usos de la tierra rural y la expansión
urbana o industrial, indicando qué áreas
de tierra son las más valiosas para el uso rural.
La PLUT, tiene como objetivo generar las condiciones para
alcanzar una forma sostenible, ambiental y socialmente
compatible, deseada por la sociedad y económicamente
viable del uso de la tierra; al mismo tiempo pone en marcha
procesos sociales para lograr decisiones y consensos sobre
el uso de espacios y la protección de áreas
de propiedad privada, comunal o pública . Es útil
como instrumento de desarrollo rural siempre y cuando
se satisfagan dos cuestiones previas
- la necesidad de los cambios en los
usos de la tierra, o las acciones para prevenir algún
cambio no deseado, debe ser aceptado/a por la/s personas
involucradas;
- debe existir el deseo político
y la habilidad para poner en práctica el plan.
Donde estas condiciones no se reúnen, y todavía
los problemas se están planteando, puede ser
apropiado establecer una campaña de sensibilización
o preparar áreas de demostración con el
objetivo de crear las condiciones necesarias para una
planificación eficaz. Esta actuación podría
llevarse a cabo conjuntamente con las actuaciones de
concentración parcelaria desarrolladas de acuerdo
a la nueva Ley 12/2001 de concentración parcelaria
de Galicia, una vez que ésta tenga el necesario
desarrollo reglamentario para poder ser aplicada. Otra
posibilidad a nuestro entender de gran interés
sería la consideración de la planificación
de usos de la tierra como objeto de financiación
por los programas de desarrollo rural, Leader+, Proder
II, o los futuros programas de la Axencia Galega de
Desenvolvemento Rural. Esta Planificación de
Usos de la Tierra conlleva una serie de principios para
su aplicación, que son en esencia los mismos
principios que guían la iniciativa comunitaria
Leader+, la Estratexia Galega para el Medio Rural o
la Estrategia Territorial Europea. En otros países
europeos, esta iniciativa Leader ha sido utilizada para
que cada comunidad rural defina su propio modelo de
territorio entendido como reparto espacial de usos y
actividades, con una fuerte participación social
en el diseño y consenso de dicho modelo. En contra
de lo que puede parecer una opinión generalizada
respecto al rechazo que supondría el establecimiento
de asignación de usos por parte de los agricultores,
la sociedad rural aparece dispuesta a sorprendernos.
De encuestas realizadas en nuestro grupo de investigación
en una muestra del 10% de la población agraria
de una serie municipios de Galicia se planteó
al agricultor entrevistado cual sería su postura
frente a una hipotética ordenación de
usos en la parroquia, que estableciese zonas para las
plantaciones forestales, para el cultivo agrícola
o para la construcción. Los resultados muestran
que el 50% de los encuestados se muestran muy de acuerdo,
el 25% de acuerdo, un 15% no sabe o no contesta y sólo
un 10% se manifiesta en desacuerdo.
-
Valoración multidimensional del
territorio a una escala y nivel de detalle ajustado
a la diversidad territorial de Galicia. Por valor territorial
entendemos mérito de conservación en su
estado actual o potencial, y por multidimensional, entendemos
valor ecológico (ya realizado mediante la propuesta
de Red Natura), paisajístico, geológico,
etnográfico, recreativo, didáctico, pero
también agronómico y forestal.
-
Favorecer la movilidad de tierras mediante
el apoyo al arrendamiento de tierras, la constitución
de un ente de gestión de tierras o el incremento
de la presión fiscal sobre las tierras improductivas
(como ya apunta la nueva ley 12/2001 de concentración
parcelaria de Galicia). En las encuestas a agricultores
antes aludidas, se incluía una pregunta específica
sobre esta cuestión. Cual sería su postura
ante la incentivación del arrendamiento de tierras,
ofreciéndose tres opciones excluyentes: bien,
opción seleccionada por el 87% de los entrevistados,
indiferentes un 9% y mal un 8%. A la pregunta acerca
de su opinión acerca de este ente de gestión,
un 61% manifestó que lo vería bien, un
10% manifestó que lo vería mal y un 29%
no sabe o no contesta. Se incluyó también
una pregunta respecto a la valoración personal
como buena, mala o no sabe o no contesta, respecto al
incremento de la presión fiscal sobre tierras
improductivas. Un 44% de los entrevistados manifiesta
una opinión favorable, un 29% no sabe o no contesta
y para un 27% la opinión es desfavorable. De
nuevo nos sorprende la sociedad rural.
-
Aplicar los principios de la iniciativa
Leader, apoyar la formación para la corresponsabilización
y participación de la población local
en el diseño de sus propios estrategias de desarrollo;
formar a formadores; adecuar el estado del conocimiento
de los expertos a la población rural. Movilizar
y motivar a la población rural. Incorporar formación
específica en estas materias de diagnóstico
rural y planificación participativa en los centros
de extensión agraria.
-
Aplicar "benchmarking" en prácticas
de desarrollo rural, revisando otras actuaciones similares
llevadas a cabo en otros países de nuestro entorno
como el programa de Village Renewal de algunos estados
alemanes y austriacos, que han dado resultados positivos
aplicados en ocasiones conjuntamente con actuaciones
de concentración parcelaria. A partir de esta
revisión, diseñar y aplicar programas
de renovación de pueblos, que tengan por objetivo
hacer de los núcleos rurales espacios agradables
para vivir y trabajar. Los programas de renovación
de pueblos, no constituyen actuaciones de maquillaje,
sino actuaciones integrales con soporte financiero y
una estrategia orientada a mejorar las condiciones de
vida de los habitantes de esto núcleos y a fortalecer
las capacidades económicas de las pequeñas
empresas, mejorando las condiciones de habitación,
creando nuevos y atractivos espacios públicos
y ejecutando nuevas infraestructuras, todo ello sin
renunciar a la identidad histórica y cultural
de cada pueblo .
-
Aplicar las 4 D´s de la Democracia
: Descentralización, Desconcentración,
Desburocratización, Desregulación.
-
Incluir dentro de los contenidos formativos
de Escuelas de Ingeniería Rural, temas gestión
de conflictos, participación local, diagnóstico
rural participativo, planificación de usos de
la tierra; formar en suma "generalistas especializados"
- Apostar por innovación y
la investigación para lo cual el primer paso a
nuestro entender es aumentar la disponibilidad de la abundante
información existente fundamentalmente en las administraciones
y universidades. Estamos en la sociedad de la información
y es necesario prescindir del lema de que la información
es poder para asumir que el intercambio de información
genera riqueza.

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