Web MAPYA
Web MAPYA



Ponencias

AGRICULTURA Y MEDIO AMBIENTE:
UNA ECUACIÓN CARGADA DE INCÓGNITAS

Enrique Valero Gutiérrez del Olmo
Dr. Ing. de Montes
Profesor y Director de la E.U.I.T. Forestales de Pontevedra
Universidad de Vigo

  1. ANTECEDENTES
  2. EL MEDIO AMBIENTE EN LA AGRICULTURA
  3. ESTADO DEL ARTE
  4. ESCENARIO DE FUTURO
  5. LA POLÍTICA AMBIENTAL AGRARIA
  6. ADDENDA


1. ANTECEDENTES

    El agotamiento de los recursos naturales básicos, como consecuencia de la Revolución Industrial decimonónica y la progresiva evolución posterior de la civilización occidental, así como la aparición de accidentes y fenómenos perjudiciales para el medio Ambiente, provocaron en la segunda mitad del siglo pasado una serie de movimientos y de sensibilidades muy agudas hacia la conservación de nuestro medio natural.

    Dicha preocupación quedó plasmada en diversos movimientos sociales, así como iniciativas intergubernamentales, que se fueron sucediendo con el paso de los años, hasta que a finales de siglo los aspectos ambientales han llegado a quedar inmersos en todas las áreas de la actividad económica humana. Como es lógico, el concepto de medio ambiente y la filosofía para su conservación, ha variado sensiblemente a lo largo de este periodo. Cabría destacar dos hitos en ese devenir: el de la Estrategia Mundial Para La Conservación (UICN, PNUMA, UNESCO, FAO, etc.) gestado a finales de los setenta y marcado por un ángulo proactivo en planteamientos conservacionistas, y la Cumbre de Río de Janeiro (CNUMAD) de 1992, en la que se acuña la filosofía de "Desarrollo Sostenible", que debe ser la que ilumine las políticas sectoriales y la propia dinámica ambiental en las primeras décadas del nuevo milenio.

    Ese término de sostenibilidad o de desarrollo sostenible admite varias definiciones más o menos acertadas y generalistas como aquel "que satisface las necesidades de la generación presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades" (Estrategia Mundial para la Conservación, UICN), redefinido años más tarde en la forma: "El desarrollo sostenible consiste en mejorar la calidad de vida humana sin rebasar la capacidad de carga de los ecosistemas que la sustentan" (PNUMA, UICN y WWF). Más actual es la definición de que "el concepto de sostenibilidad no consiste en dejar los recursos naturales intactos, sino que implica hacer un uso eficiente de los mismos, siendo necesario introducir todos los costes y beneficios en que la sociedad tiene que incurrir. Y el desarrollo sostenible no es un concepto exclusivamente ecológico, sino un triángulo de equilibrios entre lo ecológico, lo económico y lo social, cuyo resultado es la solidaridad".

    El concepto de sostenibilidad se nos presenta, a la vista de lo anterior, muy ambicioso y difícil de conseguir, ya que pretende reconciliar aspectos que muchos autores y una gran parte de la sociedad consideran como antagónicos: ecología, economía y desarrollo social. La innovación de mayor calado en el contenido conceptual del desarrollo sostenible es ponderar entre la perspectiva en ocasiones monocorde de la conservación de la naturaleza y la realidad socio-económica y cultural de las áreas rurales.

    En su aplicación práctica a nuestra realidad rural, el desarrollo sostenible se perfila como el establecimiento de unas pautas de manejo sobre los recursos naturales, mediante las que se consiga alcanzar un equilibrio permanente en el espacio y en el tiempo entre las diferentes demandas y necesidades que actúan en un escenario territorial.

subir