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Ponencias
LA AGRICULTURA Y LA
GANADERÍA DE MADRID FRENTE A LOS
NUEVOS RETOS: MEDIO AMBIENTE, TECNOLOGÍA Y ECONOMÍA
José
Eugenio Martínez Falero
Catedrático de Estadística de la Universidad
Politécnica de Madrid
Muchas gracias, ilustrísimas autoridades,
amigas, amigos. Voy a intentar presentar en esta primera ponencia
la situación de la agricultura de Madrid y los ejes
fundamentales que supondrían un desarrollo futuro de
la misma.
En primer lugar, cabría preguntarnos
si cabe agricultura en Madrid. Evidentemente, en una audiencia
como la que está presente en esta sala la respuesta
es clara, cabe la agricultura y de hecho nosotros nos dedicamos
a la agricultura. Pero, en general, cabría preguntar
si en una comunidad o una región como la que aparece
representada en este mapa cabe la agricultura. Aquí
simplemente se han representado las zonas urbanas e industriales,
los embalses y los montes protegidos y catalogados en los
que la actividad es agraria pero no fundamentalmente agrícola.
¿Cabe por tanto la agricultura en la Comunidad de Madrid?
La respuesta claramente es sí, como hemos visto, pero
para contestar a esta pregunta tendríamos que centrarnos
y analizar brevemente cuál es la estructura territorial
de Madrid debida a su propio sistema productivo.
A partir de la capitalidad de la Comunidad
de Madrid y durante los siglos XVI a XIX se produjo un claro
proceso de roturación y agrarización. No me
he resistido a presentar una cita de Guillermo Bowles de 1775,
antes incluso de los procesos de la desamortización
de Mendizábal, en la que aparece lo que está
representado en la transparencia. Por si no se lee desde atrás,
voy a leerlo.
"Todo lo demás del territorio -de
Madrid se refiere- está pelado de árboles porque
los labradores son enemigos de plantarlos -en 1775-. Madrid
no ha sido siempre tan pelado de árboles como lo es
en el día, pues sus bosques fueron famosos en otro
tiempo, de aquí se infiere con evidencia que este terreno
no es contrario a la propagación de los árboles
y que si se plantasen en él volvería a poblarse
con el tiempo". Y lo que es importante y por eso he cogido
la cita, no por el hecho de la deforestación, es porque
dice algo fundamental a continuación: "Pero esto
sólo se puede esperar mudando las ideas de agricultores,
jardineros y hortelanos". Y ésta es una línea
fundamental para el futuro de la agricultura en cualquier
sitio y especialmente en la Comunidad de Madrid que es la
formación, es mudar las ideas de agricultores, jardineros
y hortelanos para establecer no solamente un plan ambiental,
sino para dirigir la agricultura en las líneas que
pueden establecer una agricultura sostenible y por tanto una
agricultura mantenible en las próximas generaciones.
Durante este período no solamente se
produce la deforestación, avanza la implantación
de viñedos y olivares para satisfacer la demanda de
vino y aceite de una capital que iba poblándose paulatinamente.
La ganadería alcanza preponderancia en la cordillera
y Buitrago se convierte en un núcleo central de la
mesta. También adquiere relevancia la explotación
forestal, con lo cual desaparecen los últimos vestigios
de montes naturales de la Comunidad de Madrid. Y aparece un
aumento de la superficie cerealista en el sudeste. Muy rápidamente
la industria se produce en Madrid como un fenómeno
tardío, surge en primer lugar en el eje que une Príncipe
Pío con Atocha a través del ferrocarril que
pasa por Arganzuela, como consecuencia de las actuaciones
del ferrocarril, el crecimiento urbano y las instalaciones
industriales del Instituto Nacional de Industria. Hasta los
años 50 la mayor parte de la industria de Madrid estaba
situada en este eje; a partir del 63 con el Plan General aparece
en el sur, en los distritos de Villaverde, Mediodía,
Carabanchel, Vallecas y San Blas; en los años 70, al
reducir el coste del transporte en vehículo privado,
aparecen los núcleos industriales en las carreteras
de Andalucía, Toledo y Barcelona. El aeropuerto de
Barajas atrae a las multinacionales, y la crisis económica
de los 70 y 80 establece una descentralización de las
grandes industrias y transformación en Pymes que externalizan
una parte importante de sus servicios y aparecen nuevos corredores
industriales. Junto a eso, aparece una concentración
de funciones decisorias y de servicios estratégicos
que también influyen en la estructura territorial de
la Comunidad de Madrid, una dispersión espacial y una
jerarquización funcional del comercio y la distribución;
el comercio sigue a la población de Madrid que se expande
como gota de aceite, pero sigue con una estructura jerárquica
fuerte. Y nos encontramos con unas nuevas tendencias de relocalización
en la Comunidad de Madrid. Madrid como gran metrópoli
que pertenece y participa en todos los fenómenos de
globalización realiza actividades de I+D, absorbe prácticamente
el 70% de las inversiones extranjeras en España, y
aparecen los nuevos espacios productivos de innovación
tanto en el norte metropolitano como en distintas zonas.
¿Hoy qué es lo que tenemos a
partir de estas fechas? Aparecen unos nuevos reequilibrios
económico-territoriales. Se ha producido, como todos
sabemos, una fuerte inversión fundamentalmente en las
zonas del sur, universidades, metro, parques científico-tecnológicos
y grandes instalaciones de ocio están reequilibrando
el territorio de Madrid. Madrid aparece también como
un elemento fundamental de vertebración de la economía
nacional y de estructuración de la economía
nacional, y empezamos a realizar nuevas actuaciones en satisfacción
de las demandas de los ciudadanos. Los ciudadanos, entre otras
cosas, tanto los ciudadanos de la gran urbe como los ciudadanos
del medio rural, presentan distintas demandas que analizaremos
a lo largo de la conferencia, pero que fundamentalmente o
una parte importante se establecen en una integración
de la economía con el medio ambiente.
Si fuera poco, la estructuración económica,
además, desde el punto de vista ambiental éste
es el mapa de zonas protegidas en la Comunidad de Madrid,
en el cual además de las zonas superficiales aparecen
las cañadas que están protegidas en la Comunidad
de Madrid. Esta gran superficie protegida obedece a que Madrid
es un crisol ambiental, en Madrid están representados
todos o prácticamente todos los ecosistemas a nivel
nacional, y esto el propio Guillermo Bowles al que hacía
referencia anteriormente lo refleja con una cita especialmente
interesante. Dice que si se considera El Escorial como centro
de un círculo de seis leguas de diámetro, tiradas
por el aire -dice él-, se hallará en su extensión
la mayor parte de aquellos cuerpos naturales que se encuentran
esparcidos por el Reino. Y eso es así, en Madrid aparece
prácticamente todo.
En Madrid desde el punto de vista botánico
nos encontramos el esparto que, como todos sabéis,
es representativo de las zonas del sudoeste, nos encontramos
con la jara gallega, nos encontramos con el jaguarzo amarillo
característico de Andalucía, con el ladierno
abundante en Cataluña y en Levante, y nos encontramos
con árboles norteños -abedules, castaños
y hayas- en vegetación natural.
Desde el punto de vista del paisaje, Madrid
se caracteriza por la presencia de tres fajas claramente diferenciadas:
la sierra, el pied de mont y el terreno evaporítico.
En esta audiencia creo que no es necesario establecer y comentar
las diferencias entre cada una de estas partes, son partes
claramente diferenciadas en fajas que van del noroeste al
sudoeste y que dividen prácticamente en tres la Comunidad
de Madrid, fajas que ya eran conocidas e incluso aparecen
en una cita de Casiano de Prado en 1864 en la que establece
exactamente eso. Madrid presenta tres fajas o zonas bastante
regulares o casi paralelas: la del noroeste, o sea, la de
la sierra, donde se hayan los terrenos más antiguos,
terrenos del primario; la del centro, o sea, de las arenas
y arcillas cuaternarias que forman el pied de mont por erosión
en terciario y cuaternario de las formaciones más antiguas
de la sierra; y la del sudeste, o sea, de las calizas, arcillas,
yesos y pedernales del terreno terciario, producidas en el
evaporítico a partir de la sedimentación de
los depósitos del (...) mioceno que cubrían
grandes partes de las dos Castillas.
Junto a estas tres grandes zonas, que además
representan los tres suelos fundamentales de España:
el suelo silicio, el suelo arenoso y el suelo calizo, aparecen
los ríos que cruzan Madrid en dirección norte-sur,
los tres ríos fundamentales: Jarama, Guadarrama y Alberche,
que van a desembocar al Tajo que cruza en dirección
este-oeste la Comunidad de Madrid. Existen 5.500 hectáreas
de embalses, superficie especialmente significativa como para
tenerla en cuenta, lagunas y humedales desde la zona norte,
de la laguna de Peñalara y Pájaros hasta las
lagunas de Chinchón y el mar de Ontígola, y
jardines como consecuencia de haber sido Madrid una comunidad
en donde han estado fundamentalmente la Corona y las grandes
posesiones de la antigua aristocracia española.
Este medio ambiente ha dado lugar a una distribución
de vegetación. Aquí aparece claramente distribuida
la zona del sudoeste con las vegas, las cuestas y el páramo,
la sierra y la zona intermedia, que permite, y aquí
entramos ya directamente en el marco de la conferencia, la
existencia de agricultura. De hecho, si consideramos los 8.000
kilómetros cuadrados de la Comunidad de Madrid, aproximadamente
270.000 hectáreas son de cultivos, la mayor parte de
esos cultivos son de secano, 178.410 hectáreas de cultivos
de secano incluyendo las viñas. Hay una parte importante
de olivares, solos o en mezcla, que superan las 28.000 hectáreas.
Hay secanos puros.
Y hay una característica fundamental
en la Comunidad de Madrid que la distingue de otras comunidades,
hay una formación que es eriales y secanos suburbanos,
de eriales y secanos suburbanos en Madrid tenemos 14.781 hectáreas,
quiere decir que hay prácticamente 15.000 hectáreas
con vocación agrícola, con calificación
agrícola y que no se ponen en funcionamiento. Evidentemente
basta con recordar y comparar la Comunidad de Madrid con Valencia
o con cualquier comunidad del Norte para ver que todos los
terrenos incluso los solares se cultivan en estas comunidades,
no en Madrid, y es la característica fundamental.
En cuanto al pastizal, en cuanto a los pastos,
tenemos 76.000 hectáreas, la mitad aproximadamente
de pasto seco y la otra mitad de pasto mesófilo o pasto
reticulado o pasto húmedo.
Esta estructura que evidentemente caracteriza
a la Comunidad de Madrid porque son las formaciones más
importantes, como os comentaba anteriormente, no tienen un
reflejo en el peso económico de la Comunidad de Madrid,
y además el peso económico está disminuyendo.
Entre 1980 y 1998, en dieciocho años, la aportación
de la agricultura, silvicultura y pesca ha pasado de ser el
0,6% del valor añadido bruto al 0,1%. También
ha disminuido porcentualmente, aunque no en términos
absolutos, la aportación al valor añadido de
la Comunidad de Madrid de la alimentación y tabaco,
por tanto la industria agroalimentaria también ha disminuido
su aportación a la Comunidad de Madrid pasando prácticamente
del 3% del valor añadido bruto al 2,2%.
Si consideramos la especialización,
esta participación en el valor añadido bruto
en la Comunidad de Madrid se refleja claramente porque por
grado de especialización, que establece la proporción
de un sector en la comunidad que se analiza dividido por la
importancia del sector nivel nacional, resulta que en este
momento la agricultura, silvicultura y pesca, bueno, en este
momento no, en 1998, la agricultura, silvicultura y pesca
tienen una especialización del 5 en la Comunidad de
Madrid. Quiere decir esto que es 20 veces más importante
en toda España la agricultura que lo que es en la Comunidad
de Madrid desde el punto de vista de aportación a la
generación de valor añadido bruto.
La especialización incluso ha disminuido
entre 1980 y 1998 y también ha disminuido la aportación
de la industria agroalimentaria, de alimentación y
tabaco. Hoy prácticamente la aportación de la
industria agroalimentaria al valor añadido bruto que
se genera en toda España es dos veces superior a la
que se genera en la Comunidad de Madrid. Si lo comparamos
con otras comunidades, vemos que la única comunidad
en la cual la especialización agrícola ha aumentado,
la única comunidad grande, es Andalucía, en
las demás comunidades ha disminuido la especialización
agrícola y en prácticamente todas ha aumentado
la especialización en industria agroalimentaria. No
quiere decir esto que haya disminuido la industria agroalimentaria,
ni siquiera su aportación en valor absoluto al valor
añadido bruto que hemos visto anteriormente. Estamos
hablando de términos relativos y de comparaciones que
nos permitirán tomar decisiones posteriores.
En cuanto a empleo, y siendo realmente difícil
establecer una valoración exacta de los empleos dedicados
a la agricultura, nos encontramos a esta altura, porque la
transparencia se ve bastante mal y me van a perdonar por eso,
a esta altura. Ésta es la aportación de empleo
de agricultura comparado con otros sectores en la Comunidad
de Madrid, entre 15 y 20.000 son los empleos dedicados, directos
e indirectos, a la agricultura como sector. Y, en cambio,
si miramos los coeficientes de empleo verticalmente integrados,
que significan el número de empleos necesarios para
producir una unidad en una rama de actividad, es decir, cuánta
gente se necesita para producir una unidad en esa rama de
actividad, nos encontramos con que la agricultura en cambio
es la actividad que más empleo utiliza para producir
una unidad productiva precisamente. Éste es un valor
inverso, prácticamente inverso, porque si a esto se
le añade el coste de las personas que trabajan, sería
la productividad, es un valor inverso a la productividad.
Ésta es prácticamente la productividad de la
agricultura y ésta es la cantidad de empleo generado.
La aportación en cuanto al comercio
exterior también está clara. Aquí están
en tantos por ciento las exportaciones de la Comunidad de
Madrid en valores de 1996 en cuanto a agricultura, industria
y servicios. La exportación de agricultura de la Comunidad
de Madrid evidentemente es prácticamente residual;
la importación es importante, prácticamente
un 5% de las importaciones que hace la Comunidad de Madrid
son de agricultura, 5% del resto de España y prácticamente
un 1,2% del resto del mundo, tanto la Unión Europea
como el resto del mundo.
Pero estas cifras que en principio podrían
suponer una desmoralización clara sobre la importancia
de la agricultura, el tema económico, son las cifras
que existen, se contraponen con el efecto multiplicador que
tiene la agricultura. Si analizamos a través de las
tablas input-output el efecto multiplicador de la producción,
es decir, cuánto aumenta la producción total
por aumentar una unidad en la producción de agricultura
o de cada uno de los sectores, nos encontramos ya con que
la agricultura tiene una aportación, un efecto multiplicador
de la producción similar a la química de base,
a la industria del papel o incluso similar a los transportes
ferroviarios. Es decir, si se aumentara una unidad de producción
de agricultura, esto es lo que aumentaría la producción
total en la Comunidad de Madrid.
El efecto multiplicador de la agricultura en
la demanda es aún superior, es decir, cuánto
aumentaría la agricultura por aumentar una unidad global
la producción en toda la Comunidad de Madrid. Vemos
que cuando aumenta una unidad de producción toda la
Comunidad de Madrid, la agricultura aumenta bastante con un
problema, y es que aumenta. Esto es lo que aumenta en Madrid
y esto es lo que aumenta fuera de Madrid, esto serían
compras de fuera de Madrid, efecto que también aparece
en la mayoría o en sectores clásicos: metálicas
básicas que no están en Madrid, agua, energía
y gas que no están en Madrid, química de base
que tampoco está en Madrid, y agricultura, industria
de papel que tampoco está en Madrid. Estos sectores
son sectores que aumentan y aumentan mucho, son sectores muy
demandados por el resto de sectores para aumentar la unidad
productiva.
Acabamos de ver unos datos importantes y positivos
en el sentido de que la agricultura está integrada
claramente con el resto de los sectores económicos,
pero si analizamos la estructura productiva en la Comunidad
de Madrid y representamos para agricultura, energía,
industria, construcción y servicios la aportación
de cada uno de estos elementos al valor final, nos damos cuenta
de que la agricultura tiene una separación y una singularidad
específica respecto al resto de los sectores que es
su escasísima aportación de capital. La agricultura
no está capitalizada y por tanto para tener una agricultura
competitiva y para tener una agricultura sostenible lo primero
que hay que hacer, y esto es un análisis absolutamente
inmediato, es capitalizar la agricultura, junto con los servicios
es el único sector de actividad en que los impuestos
son negativos, es decir, las subvenciones son fortísimas
en agricultura. Son datos de 1996, esto ha cambiado algo y
en energía posiblemente no son datos absolutamente
fiables porque los costes intermedios, las compras intermedias
han subido, los precios de la energía no tienen nada
que ver con los precios anteriores.
Por tanto, es necesario, como decía,
capitalizar la agricultura, y capitalizarla en dos sentidos,
como también veíamos anteriormente: en un sentido
de satisfacer las demandas de los habitantes de la zona metropolitana
y también de los habitantes de las zonas rurales.
Las demandas de los habitantes de la zona metropolitana
evidentemente se basan o son fundamentalmente estas tres,
estas tres están recogidas de estudios realizados en
el quinto y sexto programa marco de la Unión Europea
para las zonas metropolitanas, y aparecen: en primer lugar,
el desempleo, la calidad de vida y salud, y aquí evidentemente
absurdamente relacionado con la alimentación y el medio
ambiente y mantener la competitividad en un mundo global.
Como respuesta a estas demandas, también en el quinto
y el sexto programa marco de investigación de la Unión
Europea se establecen tres líneas de acción
fundamentales que son, en primer lugar, un incremento de la
investigación para aprovechar los conocimientos sobre
la estructura y funcionamiento de los seres vivos; no hace
falta que recordemos que el 40% del comercio europeo es de
productos biológicos, 40% que es superior incluso a
la contribución de los productos energéticos.
En segundo lugar, es necesario incrementar las transferencias
entre sectores de producción, dieta y salud. El ministro
nos ha hablado anteriormente de la trazabilidad que es ya
una acción horizontal para integrar estos sectores
que permitan satisfacer, repito, las demandas de los habitantes
de las zonas metropolitanas. Y, por último, es necesario,
y ésta es una actuación relativamente novedosa,
incrementar la participación pública en la gestión
de la sostenibilidad. Estamos pidiendo que los habitantes
de la Unión Europea participen en la producción
agrícola a través de sus impuestos que generan
por otra parte ayudas en la PAC, algo que se puede dar a los
habitantes es una participación pública en la
propia gestión de sus propias actuaciones, participación
que se puede dar de muy distintas características y
que luego comentaremos.
En cuanto a las demandas actuales de la agricultura
por los habitantes de las zonas rurales, nos encontramos con
una situación similar a la anterior, el desempleo es
un problema también importante, pero nos encontramos
con nuevos retos: el envejecimiento de la población,
la falta de servicios, competencia con otros (...) sobre el
suelo y la degradación ambiental. Como soluciones o
como respuestas a estas demandas se establecen en Madrid fundamentalmente
tres tipos de agricultura: lo que viene a denominarse agricultura
competitiva, agricultura competitiva capaz de competir en
el mercado libre con un agricultor empresario y con explotaciones
tecnificadas y con productos enfocados al mercado; una agricultura
próxima a la naturaleza que engloba a todos los tipos
de agricultura tradicional, de mínimo laboreo, agricultura
ecológica, etcétera; y una agricultura de diseño
o de excelencia que es una agricultura de calidad en la que
se establecen las denominaciones de origen. Y todo ello evidentemente
con unos programas de desarrollo rural fuerte que permitan
atajar los problemas de envejecimiento y falta de servicios.
Respecto a la situación de la investigación
en productos biotecnológicos y automatización
de las explotaciones, en Madrid evidentemente está
prácticamente el 40% de la investigación a nivel
nacional y nos encontramos con importantes desarrollos de
investigación en biotecnología y en automatización.
En cuanto a la transferencia entre sectores
productivos, dieta y salud, nos encontramos con problemas
importantes. El ministro ha comentado anteriormente, repito,
la trazabilidad y la importancia de la trazabilidad, la trazabilidad
como elemento transversal, pero las limitaciones son importantes.
Hay actuaciones sectoriales, la Consejería de Economía
y Empleo a través de la Dirección General de
Agricultura tiene programas de sanidad y producción
animal y de sanidad y producción vegetal, pero son
programas fundamentalmente dirigidos a aumentar la producción,
no a integrarlo en la cadena producción-nutrición-salud.
Algunas acciones integradas como la Agencia Española
de Seguridad Alimentaria prescinden del enfoque nutricional,
tiene efectivamente la salud y la producción. Existen
importantes proyectos de investigación en universidad,
en OPIs, en fundaciones, la Fundación Española
de la Nutrición e Iniciaciones Profesionales, y hay
importantes campañas de promoción, jornadas
y congresos de concienciación y formación. Pero
falta una actuación clara y definida para establecer
una transferencia real entre estos tres sectores fundamentales
para dar satisfacción a las demandas de los ciudadanos
de las zonas metropolitanas.
Y, finalmente, dentro del tema de la demanda
de los ciudadanos de las zonas metropolitanas, está
la participación pública en la gestión
ambiental. El consejero anteriormente ha puesto de manifiesto
el esfuerzo que está haciendo la Comunidad de Madrid
por llevar las infraestructuras de comunicación de
las nuevas tecnologías a la zona rural y una utilización
clara es la participación pública en esta gestión
ambiental. Muy importante en la Unión Europea y en
Estados Unidos es el concepto de e-democracia, es la participación
ciudadana a través de Internet en distintos aspectos,
y esta participación es especialmente sensible en sectores
como el de la agricultura o la gestión ambiental que
se nutren fundamentalmente de los impuestos de los ciudadanos.
La Unión Europea ha realizado una importante
labor en cuanto a la definición de los indicadores
de sostenibilidad, ya hay indicadores de sostenibilidad no
a nivel de explotación, pero sí a nivel de comarca
y a nivel de región que establecen la relación
causal entre los factores que atentan de alguna forma contra
la sensibilidad -los factores de presión, el estrés
respuesta- y los vínculos entre los distintos factores.
En la Conferencia de Lisboa la resolución L2 puso de
manifiesto y estableció los indicadores de sostenibilidad
para la Unión Europea, con lo cual ya están
definidos.
Junto a esta labor de alguna forma institucional,
nos encontramos con labores o intensificaciones ciudadanas
como es la participación para evaluar la sostenibilidad.
Nos encontramos con muchas actuaciones de voto o de votación
electrónica que es el primero de los elementos pero
no es el elemento fundamental, y nos encontramos ya con actuaciones
que posibilitan la intervención del ciudadano en los
procesos de toma de decisiones. Los procesos de toma de decisiones
lo que hacen es transformar el sistema de preferencias de
cualquier ciudadano en un valor. Desgraciadamente, los sistemas
de preferencias no son compartidos por todo el mundo y por
tanto no se va a poder llegar a un valor único que
integre al sistema de preferencias de todas las personas que
a través de Internet o a través de cualquier
sistema plasmen su sistema de preferencias ante un sistema
de gestión agrícola o un sistema de gestión
ambiental, pero sí se pueden establecer comunidades
de usuarios y sí se puede establecer proporción
de personas con distintos sistemas de preferencias. La información
en la Red, la información en Internet es muy interesante.
Ya existen en Estados Unidos programas que traducen al lenguaje
común el significado de los indicadores de sostenibilidad,
hay distintos indicadores de biodiversidad y distintos otros
indicadores y ya están traducidos al lenguaje común
en Estados Unidos, no en Europa.
Desde el punto de vista de investigación,
y quiero detenerme en este punto porque es uno de los más
novedosos, existen ya diferentes proyectos. Hay proyectos
de investigación en este momento que permiten la evaluación
pública de la sostenibilidad a través de las
SIG, analizar indicadores ambientales a nivel de explotación,
monitorizar y establecer sistemas de decisión en temas
forestales, realizar distintas plataformas y proyectos que
permiten la participación a través del voto
directo en la Red.
Éstos son los tres elementos fundamentales
o las tres respuestas fundamentales a las demandas de los
ciudadanos, de los ciudadanos que viven en la ciudad. Respecto
a la respuesta a los ciudadanos que viven en el medio rural,
como decía anteriormente, pasa por una agricultura
competitiva. Aquí nos encontramos con importantes programas
que gestiona la Dirección General de Agricultura, programas
de mejoras de infraestructuras agrarias y regadíos,
también generados y definidos a nivel nacional y traducidos
a la Comunidad de Madrid, Plan Regional de Inversiones para
el Desarrollo Agrario. Pero nos encontramos con que estos
programas, a diferencia de los programas de ayuda a la industria
agroalimentaria, están reflejados por las reglas mínimas;
no se pueden establecer subvenciones superiores a los 100.000
euros, creo recordar.
El ITDA, establecido como centro de transferencia
de tecnología al sector tiene distintas iniciativas.
Concretamente me han comentado que el viernes hay una presentación
de utilización de maquinaria en viña para realizar
la vendimia y tiene distintas actividades de sobra conocidas
por todos, con lo cual no lo voy a comentar posteriormente.
Y es necesario también hacer un hincapié en
las nuevas tecnologías, tanto en automatización
de los procesos como en agricultura de precisión. Conocemos
todos ya las aplicaciones del GPS, del láser, y aplicaciones
nuevas, como el SIG PAC, que va a permitir entre otras cosas
realizar por la Administración prácticamente
toda la declaración de la PAC. Actuaciones como el
SIG PAC, que es poner todas las explotaciones agrarias en
sistemas informáticos, van a permitir también
la participación pública posterior en los sistemas
de gestión agrícola.
En cuanto a la agricultura próxima a
la naturaleza, aparte de tener un Comité de Agricultura
Ecológica que permite el registro, la certificación
y la promoción, y programas como el programa ambiental
y el programa de uso y gestión de vías pecuarias,
existen diferentes líneas de investigación de
universidades, de OPIs, el IMIA tiene una línea importante,
un proyecto internacional en agricultura ecológica.
Y, en cualquier caso, es necesaria desde un espectador externo
una mayor promoción de este tipo de agricultura que
desde luego va a ser financiada muy fácilmente por
las políticas agrarias comunes en cualquiera de los
escenarios que nos presentaba también anteriormente
el ministro.
La agricultura de diseño está
bastante centrada y bastante desarrollada en la Comunidad
de Madrid y nos encontramos con las medidas de calidad y los
programas de calidad, los programas de promoción de
productos alimentarios y el fomento de las variedades autóctonas
y recuperación de variedades en peligro de extinción,
que ha sido por otra parte una de las políticas bandera
de las últimas administraciones en la Comunidad de
Madrid.
Para concluir porque parece que se ha pasado
ya el tiempo, permítanme una valoración a modo
de conclusión de los distintos instrumentos y cuál
es su situación y desarrollo actual en la Comunidad
de Madrid.
En cuanto a la investigación, tenemos
una investigación de calidad pero seguimos insistiendo
en una falta de transferencia al sector. En cuanto a la transferencia
entre sectores productivos, dieta y salud, se echa en falta
una integración sectorial de las medidas que pueden
ser las medidas actuales. En cuanto a la participación
pública en la gestión ambiental, sólo
está desarrollada a nivel de investigación.
En cuanto a la agricultura competitiva, es necesario mejorar
los programas de ayuda incrementando las ayudas posibles a
estos programas y enfocar el reto de las nuevas tecnologías
para que realmente sean aplicadas por los agricultores. En
la agricultura próxima a la naturaleza faltan desde
mi punto de vista medidas de promoción. Y en cuanto
a los desarrollos de la agricultura de diseño, es especialmente
adecuado y es una de las medidas que se han realizado de forma
original más interesantemente en la Comunidad de Madrid.
Y esto es todo, muchas gracias.

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