|
Casino de Madrid,
1 de marzo de 2002
Descargar
Pdf del resumen de la conferencia (18 Kb)
Ver
la conferencia completa
RESUMEN DE LA INTERVENCIÓN
DEL ILMO. SR. D. MANUEL LAMELA FERNÁNDEZ, SUBSECRETARIO
DE AGRICULTURA, PESCA Y ALIMENTACIÓN
Excelentísimas e
Ilustrísimas Autoridades, señoras y señores,
queridos amigos. Desde el Ministerio de Agricultura, Pesca
y Alimentación os hemos convocado a este acto de presentación
de los trabajos relacionados con la elaboración del
Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo Rural por la
importancia que consideramos tiene su desarrollo para el sector
de la agricultura española.
Cuando, en el quehacer político o administrativo, se
habla de un Libro Blanco, todos y cada uno de los ciudadanos
tienen su propia idea de lo que es y refleja, o, mejor dicho,
de lo que debería ser y debería reflejar su
contenido. Seguramente, si profundizásemos en las opiniones,
no habría una coincidencia absoluta en estos significados,
aún estando todos ellos apuntando a una misma dirección.
Por este motivo, quiero hacer una breve exposición
sobre lo que para nosotros debe ser el Libro Blanco de la
Agricultura y el Desarrollo Rural.
En primer lugar, el Libro Blanco debe tratar de reflejar,
con la máxima fiabilidad posible, lo que podríamos
denominar, la "foto fija" de la situación
existente. Debe efectuar una recopilación de datos
actualizados sobre todos aquellos aspectos que configuran
nuestra agricultura: las diferentes climatologías existentes
en nuestra geografía, los diversos tipos de cultivos
y prácticas culturales, la distribución de la
propiedad y el tamaño de nuestras explotaciones, la
composición del trabajo directo e indirecto en la agricultura,
y, en definitiva, cualquier cuestión que pueda tener
incidencia sobre el agricultor a la hora de tomar sus decisiones.
Igualmente, el Libro Blanco debe definir, "pintar el
cuadro" diría yo, de la situación que queremos
para nuestra agricultura en el futuro, una agricultura acorde
con todos aquellos factores condicionantes y limitativos que
nos imponen no sólo nuestra realidad objetiva, sino
también nuestra posición dentro de la Unión
Europea y de la Organización Mundial del Comercio,
de manera que podamos aspirar a tener unas explotaciones perfectamente
competitivas con las de nuestro entorno que, a su vez, permitan
optimizar su rentabilidad económica a nuestros agricultores
y ganaderos.
Por último, una vez que hemos estudiado la fotografía
y hemos conseguido pintar el cuadro, el Libro Blanco tiene,
necesariamente, que contener las propuestas que definan los
medios, tanto técnicos como normativos, para poder
efectuar la transición entre la situación actual
y el futuro al que aspiramos acceder de entre todos los futuros
posibles. Estos medios deben ser suficientemente ágiles
e imaginativos y no debemos asustarnos por tratar de plantear
soluciones excesivamente ambiciosas que si fuera preciso,
la realidad se encargará de ajustar.
En definitiva, el Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo
Rural, debe contemplar una primera fase de diagnóstico
de la realidad, una segunda fase de modelización de
nuestra agricultura del futuro, enmarcada en la Política
Agraria Común, y una tercera fase de propuestas de
transición que, indudablemente, se desarrollará
mediante posteriores actuaciones normativas en consonancia
con las propuestas más adecuadas.
Una vez expuesto lo que, a nuestro juicio, debe ser el Libro
Blanco de la Agricultura y el Desarrollo Rural, cabe preguntarse
si existen causas suficientes para su elaboración.
Al fin y al cabo, es la primera vez que se aborda un proyecto
similar para la agricultura española. Pues bien, creo
que existen una serie de factores, en el momento actual, que
hacen necesaria una reflexión en profundidad como la
que iniciamos en este acto.
No resulta ninguna novedad decir que la existencia de una
Política Agrícola Común dentro de la
Unión Europea, impone fuertes limitaciones a los Países
miembros por la necesidad de condicionar sus propias agriculturas
a dicha Política Común. Qué duda cabe
que el actual momento, en el que se inicia en la práctica
el periodo de transición para la incorporación
de nuevos miembros a la Unión Europea, va a suponer
modificaciones y adaptaciones de la PAC y de la política
de estructuras, que van a causar fuertes tensiones dentro
de las agriculturas nacionales y de otros sectores productivos
en los países actualmente miembros. La incorporación
de los PECO va a suponer la ampliación del número
de consumidores dentro de la Unión Europea, lo que
será bueno para nuestras ofertas agroalimentarias,
pero también va a suponer la incorporación de
agricultura que, en muchos casos, son directamente competitivas
con la nuestra.
Del mismo modo, la entrada en vigor de los Acuerdos adoptados
por la Organización Mundial del Comercio en su última
reunión de Marraquech, y la previsible dinámica
de la propia Organización, van a suponer nuevos y distintos
condicionantes en las relaciones comerciales entre los diferentes
países, consecuencia del proceso de globalización,
que también supondrán condicionantes para los
sectores económicos españoles, particularmente
para nuestra agricultura.
Todo lo anterior nos reafirma en la necesidad de mantener
las políticas conducentes a mejorar la competitividad
de nuestras explotaciones agrarias, de manera que podamos
ofrecer a los mercados, tanto internos como externos, las
máximas garantías de seguridad y calidad al
precio más competitivo posible permitiendo, de esta
manera, la máxima rentabilidad de nuestro sector agroalimentario.
En definitiva, hemos adquirido un compromiso con todo el sector
para elaborar el Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo
Rural que, en las condiciones antes expuestas, permita el
conocimiento profundo de nuestra agricultura y su futuro con
la seguridad de que serán oídos todos los que
consideren tienen algo que aportar a su contenido.
Finalmente, el nuevo modelo de agricultura europea, contemplado
en la Agenda 2000, hace necesaria la adaptación de
nuestro sistema productivo a las necesidades en él
recogidas, entre las que toma muy especial relevancia el nuevo
papel asignado al agricultor como protector del medio ambiente,
con todo lo que ello conlleva, así como la multifuncionalidad
de la agricultura que permita dar respuesta a las nuevas necesidades
de conservación de tradiciones así como de uso
y disfrute del ocio por parte de los ciudadanos, muy especialmente,
de los que desarrollan su vida de forma habitual en el mundo
urbano.
Creo que han quedado expuestos algunos de los muchos motivos
que hacen necesaria la redacción de un Libro Blanco,
pero ¿por qué en este preciso momento?. Pues
bien, también existen razones que han hecho aconsejable
que sea precisamente éste el momento que consideramos
más adecuado para esta etapa en la elaboración
del Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo Rural.
En primer lugar, como creo es conocido por todos los presentes,
el Partido Popular asumió el compromiso de la elaboración
de un Libro Blanco sobre la Agricultura y el Desarrollo Rural
en su Programa de Gobierno, junto con varias propuestas de
iniciativas legislativas gran parte de las cuales ya se han
visto cumplidas.
En segundo lugar, y de acuerdo con lo anterior, si queremos
recoger en una "foto fija" nuestra realidad actual,
debemos, necesariamente, estar en posesión del máximo
número de datos lo suficientemente actualizados para
la definición de dicha realidad. Todos somos conscientes
de que los datos más fidedignos que podemos encontrar
son los que se recogen en el Censo Agrario, de elaboración
periódica en todos los países desarrollados.
Por ello, hemos estado expectantes ante la publicación
de los resultados del realizado durante el año 1999,
resultados que, como saben, han sido recientemente hechos
públicos por el Instituto Nacional de Estadística,
motivo por el cual ya podemos disponer, al menos en un avance,
de los principales datos estructurales de la agricultura y
la ganadería.
Por último, ahora hace aproximadamente un año,
el Congreso de los Diputados instó al Gobierno a la
elaboración de unos estudios y trabajos relativos a
la agricultura ecológica, con carácter previo
a la elaboración del Libro Blanco. Dichos estudios
y trabajos ya han concluído y se encuentran a disposición
del Departamento, por lo que, en su día, podrán
ser incorporados al Libro de la Agricultura y el Desarrollo
Rural.
Permítanme ahora entrar en el contenido concreto en
cuanto al desarrollo de los trabajos que hoy estamos presentando.
En primer lugar, considero fundamental que quede constancia
de nuestra intención de que todo el proceso, que hoy
iniciamos, sea un debate abierto a cualquier español
interesado en estos temas de política agraria, y no
sólo relacionado, con nuestro sector agrario y con
el mundo rural. De ello creo que es una muestra evidente la
asistencia a este acto con el que queremos informar, tanto
al mundo de la agricultura, como a la sociedad en general,
pasando por los medios de comunicación y la Universidad,
de la planificación de los próximos trabajos.
Está prevista inicialmente la celebración de
doce jornadas temáticas cuyos contenidos se mencionan
en los trípticos que se han repartido, que no constituyen
un núcleo cerrado, sino un proyecto abierto que puede
dar origen a nuevas Jornadas en función de las necesidades
que se planteen. Tratamos de conseguir que estas jornadas
temáticas sean verdaderos foros de encuentro en los
que concurran todas las opiniones y que sirvan de base para
su posterior debate en profundidad.
Además, aunque a partir del mes de julio, está
prevista la realización de una Jornada específica
en cada Comunidad Autónoma que permita la profundización
del conocimiento, problemas y posibilidades, en relación
con su propio territorio y con el contenido específico
de las jornadas temáticas nacionales. Estas jornadas
autonómicas, que, con carácter general, denominamos
"El presente y el futuro del sector agroalimentario y
medio rural en la Comunidad Autónoma de
."
van dirigidas, como ya he dicho, a la profundización
sobre la realidad territorial y en ellas esperamos contar
muy activamente con la participación de cada una de
las Administraciones Públicas Agrarias, además
de los propios agricultores y de sus asociaciones junto con
expertos de la Universidad.
Por último, y con la finalidad de permitir la máxima
accesibilidad, como es nuestro objetivo, hemos elaborado una
página específica de Internet, que más
adelante les presentaré, y a través de la cual
se pondrá a disposición de los interesados unos
cuestionarios específicos sobre los temas debatidos
en cada una de las Jornadas específicas y autonómicas
para que puedan transmitir sus opiniones mediante la cumplimentación
de los mismos.
Como resumen, y aparte de las ponencias que específicamente
se van a elaborar, se podrá participar, de manera directa,
en las Jornadas mediante la presentación de comunicaciones
y mediante la participación en los debates que se desarrollarán;
también podrán hacerlo de forma indirecta, a
través de Internet mediante la cumplimentación
de los ya mencionados cuestionarios específicos tras
la celebración de las Jornadas.
El lema escogido como cimiento en los trabajos de elaboración
del Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo Rural:
"La Agricultura del futuro, un compromiso de todos"
me lleva a pedir la colaboración de todos vosotros
y al sector agrario en general e invitaros a una participación
activa a través de los medios ya comentados que hemos
considerado como los más idóneos y operativos.
Por nuestra parte, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación
adquirimos públicamente un compromiso, que es el de
elaborar el Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo
Rural en la primavera del próximo año 2003.
Descarga
de la presentación en Power Point (717 KB)

|