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Casino de Madrid, 1 de marzo de 2002

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INTERVENCIÓN DEL ILMO. SR. D. MANUEL LAMELA FERNÁNDEZ, SUBSECRETARIO DE AGRICULTURA, PESCA Y ALIMENTACIÓN

Buenos días a todos. Mientras se incorpora el Excelentísimo Sr. Ministro al acto, en cuanto termine el Consejo de Ministros, vamos a comenzar con la presentación de los trabajos del "Libro Blanco de la Agricultura y del Desarrollo Rural", trabajos que hemos convocado hoy y que constituyen, indudablemente, el pistoletazo de salida, lo que podríamos decir la fase externa del Libro Blanco, tras haber ya iniciado estudios y trabajos desde el punto de vista interno en los últimos meses de esta Legislatura.

Una de las cuestiones importantes que creo que deben de tenerse en cuenta cuando se aborda el contenido y el concepto de un "Libro Blanco" es saber o entender qué es un Libro Blanco y qué es lo que se pretende con un Libro Blanco. Seguramente cualquiera de los aquí presentes, si acudimos a interpretar o a pensar qué entendemos por un Libro Blanco, tendremos ideas comunes, pero también tendremos divergencias o puntos de opinión discrepantes.

Por ese motivo creo que es importante que comience haciendo una breve exposición sobre lo que para el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y para el Gobierno debe de ser el Libro Blanco de la Agricultura y del Desarrollo Rural. Para ello voy acompañarme de unas transparencias con el objetivo de ser más ameno y en todo caso, ser más fácilmente entendible.

En primer lugar, el Libro Blanco debe de tratar de reflejar, a nuestro juicio con la máxima claridad, con la máxima transparencia y con el máximo rigor, la foto fija de la agricultura española o lo que es lo mismo la foto fija de las agriculturas españolas o de los distintos modelos productivos que hoy constituyen la agricultura y el medio rural. Deben tenerse en cuenta todos los aspectos que confluyen en esos modelos productivos, y, por lo tanto, tanto las razones climatológicas, que influyen de manera fundamental, como las razones geográficas, la diversidad de cultivos que tiene nuestra geografía nacional, la realidad de la distribución de la propiedad agraria en España, la realidad del tamaño de nuestras explotaciones agropecuarias y, desde luego, la estructura jurídica de nuestro ordenamiento jurídico agrario y por supuesto todo lo relativo a la relación de la mano de obra agraria. En definitiva, podríamos decir que cualquier cuestión que se pueda tener presente y que pueda tener una incidencia directa o indirecta en aquellos elementos que cualquier agricultor, que cualquier ganadero de nuestro país o que cualquier persona que reside en el medio rural, tiene presente a la hora de tomar sus decisiones de futuro.

Igualmente el Libro Blanco no solamente debe definir la situación existente, de diagnosticar la situación existente, sino que tiene que ir a lo que debe de ser la situación futura. Lo que podríamos decir que el Libro Blanco debe de pintar el cuadro que todo el sector, que toda la sociedad en su conjunto, que tiene la capacidad y la posibilidad de opinar, le gustaría o desearía que fuese el futuro de la agricultura, del medio rural, en los próximos años.

Habrá que tener en cuenta indudablemente, todos los factores condicionantes y limitativos que nos impone, no sólo nuestra realidad objetiva, sino también nuestra posición dentro de la Unión Europea o dentro de la Organización Mundial del Comercio, y desde luego, también tenemos que aspirar a plantear con absoluto rigor nuestros objetivos de explotaciones competitivas y de optimización de la rentabilidad de nuestras explotaciones. Sin olvidar esos dos elementos esenciales, que constituyen un binomio, que es la calidad de vida de nuestros agricultores y de nuestros ganaderos, de todas las mujeres y los hombres y las familias que hoy viven en el medio rural, y la garantía de las rentas de estas personas, que habitan en el medio rural y que viven de las explotaciones agropecuarias.

Por último, una vez que hemos estudiado o que hayamos estudiado la fotografía o lo que deseamos que sea la agricultura, la industria agroalimentaria, la ganadería y el medio rural de futuro, tendremos necesariamente que pintar, que configurar, que diseñar todo el conjunto de políticas activas, de medidas transitorias, de instrumentos jurídicos que nos lleven a propuestas reales, que nos lleven a que esos objetivos, que se hayan trazado en el Libro Blanco de la Agricultura y del Desarrollo Rural, sean una realidad en un escenario temporal lo más próximo posible.

En definitiva, y en resumen, estaríamos hablando del diagnóstico de la realidad; de una segunda fase, que podríamos llamar de modelización de nuestra agricultura del futuro; y de una tercera fase de propuestas de transición, de diseños de políticas activas a desarrollar, políticas estables y con garantía de futuro, y desde luego, de objetivos a conseguir con esas políticas activas.

Una vez que hemos visto lo que, a nuestro juicio, debe de ser el Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo Rural, cabría preguntarse si existen causas suficientes, al día de la fecha, para elaborar este Libro. Al fin y al cabo, creo que se puede decir hoy, que es la primera vez en la historia de España que se aborda un proyecto de esta ambición, un proyecto abierto a toda la sociedad en su conjunto y, especialmente, a los protagonistas del sector agrario y agroalimentario de nuestro país, y desde luego, la primera vez que se abre a debate el futuro de todo un sector económico, que constituye un sector estratégico de la economía española.
Creemos que desde esa perspectiva hoy hay elementos más que de sobra para justificar la necesidad de la existencia de este Libro.

En primer lugar, factores externos, como son los retos que significan la ampliación de la Unión Europea a los Países del Este. Retos que significan modificaciones en la Política Agrícola Comunitaria, modificaciones en la política de estructuras de la Política Agrícola Comunitaria y en la política presupuestaria de la Unión Europea, que va a significar modificaciones en los contenidos básicos de las Organizaciones Comunes de Mercado, por lo menos en la forma que hoy las conocemos. Y que va a significar también elementos no sólo de incertidumbre o de duda, que podríamos denominar en términos negativos, sino también en términos positivos, como es la realidad de un nuevo mercado, la ampliación, de manera significativa, del número de consumidores, que va a ser buena, indudablemente, para nuestras industrias agroalimentarias y que va a suponer a la incorporación también de la agricultura, de otras agriculturas, agricultura comunitaria, también, con posibilidades de ser competitivas, y que requiere, por tanto, un mayor esfuerzo entre las agriculturas que hoy forman parte de la Unión Europea.

Como he dicho antes, la Organización Común de Mercado o las organizaciones comunes de mercados, el futuro de las organizaciones comunes de mercado en la Unión Europea será un elemento, indudablemente, de reflexión en el contenido de este Libro Blanco.

También, los acuerdos de Marraquech, la Organización Mundial del Comercio, nuestra pertenencia a un mercado globalizado, cada vez más globalizado y a un mercado, cada vez más liberalizado, tiene que tenerse en cuenta en el contenido de este Libro Blanco y, a nuestro juicio, justifica sobradamente también la necesidad de abordar este ambicioso proyecto, que hoy se pone sobre la mesa.

Como he dicho al principio, hay una objetiva necesidad, a juicio del Gobierno. Todo esto nos reafirma en que tenemos que ser capaces de establecer el marco jurídico, el marco económico, el marco tributario o fiscal, suficientemente generoso o suficientemente ambicioso para conseguir la mejora real de la competitividad de nuestras explotaciones y la mejora real de la competitividad de nuestra industria agroalimentaria. Tenemos que ser capaces de ofrecer a los mercados, tantos los externos, como los internos, los estándares que nos demandan los consumidores, en materia de seguridad alimentaria, de calidad de nuestros productos y, por lo tanto, estar a la altura del resto de los países de la Unión Europea y del mundo para colocar en los mercados exteriores los productos con los ambiciosos objetivos económicos, en los que todos pensamos.

En definitiva, el Gobierno ha adquirido, hoy, un compromiso con el sector para elaborar el Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo Rural, que en las condiciones antes expuestas, permita el conocimiento profundo, evidentemente, de la realidad española, de la realidad productiva y del tejido productivo y social, que está detrás del tejido productivo español; y que desde ese conocimiento profundo todos seamos capaces de participar en el diseño de ese futuro. Un compromiso que esperamos además y deseamos que se concrete en un pacto agrario, en un pacto sectorial, un pacto con todos los responsables, los interlocutores sectoriales, con todas las fuerzas políticas, puesto que entendemos que el compromiso del futuro del sector, evidentemente, garantiza y avala esta necesidad. Y además no solamente un compromiso con el sector, que se trasladará a través de este pacto, sino un compromiso con los protagonistas de la cadena agroalimentaria, que son nuestros consumidores. Con nuestros consumidores, garantizándoles, al final de todo este proceso, los máximos estándares de calidad de los productos agroalimentarios y los máximos estándares de seguridad para los productos agroalimentarios.

Una última cuestión que se pude plantear es el por qué ahora un Libro. Creemos que ha quedado expuesto alguno de los muchos motivos, que generan o que determinan la posibilidad de este Libro, pero hay algunos concretos que merece la pena recordar.

En primer lugar, el Programa electoral del Partido Popular en esta Legislatura planteaba como uno de los grandes elementos de la política agraria para estos cuatro años el abordar la elaboración de un Libro Blanco de la Agricultura. El Ministro de Agricultura, en su primera comparecencia en de las Cámaras y dentro de la exposición de su programa de Legislatura, planteó como objetivo prioritario de esta legislatura el abordar la elaboración de este Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo Rural. Pues bien, este Libro que hoy se pone en marcha, es el cumplimiento de una de las partes del programa electoral del partido, que en el ámbito legislativo ya se encuentra avanzado, y que culminará en el futuro con las normas jurídicas que surjan o nazcan del contenido de este Libro Blanco.

En segundo lugar, había que esperar para que la "foto fija", que habíamos visto al principio, fuese lo más real posible y que partiese de la mayor abundancia de datos comparativos y estadísticos. Hemos esperado a la publicación de los datos del Censo Agrario del año 1999 para tener la visión más completa posible, desde el punto de vista estadístico, desde el punto de vista de la realidad y de los datos del sector, y desde esa realidad y desde esos datos, ser capaces de proyectar el futuro con el rigor que creemos que exige.

En tercer lugar, hay que decir también, que había, que hay un mandado del Congreso de los Diputados, de hace aproximadamente 1 año, en materia de elaboración de documentos y de estudios relativos a algo tan importante de futuro como es la agricultura ecológica, trabajos que ya han concluido, trabajos que se encuentran ya a disposición de ser incorporados en el seno de los trabajos del Libro Blanco de la Agricultura, y por lo tanto, desde esa perspectiva, un compromiso también, que hemos tenido que esperar, y que una vez cumplido, permiten avanzar en este objetivo.

Permítanme ahora entrar en el contenido específico de los trabajos. Decirles que todos los trabajos se van a desarrollar desde un debate absolutamente abierto a toda la sociedad española y a todos los interlocutores sectoriales. Creo que una muestra evidente de esa voluntad es este acto, en donde no solamente están presentes representantes del sector agrario español, de la industria agroalimentaria española, sino de otros sectores de la sociedad, de otros sectores económicos. Y por lo tanto, insistir en que, con una ambición que nunca antes se había planteado, queremos hacer partícipes del presente y del futuro del sector, a toda la sociedad en su conjunto.

Para ello se han diseñado, inicialmente, doce jornadas temáticas, doce jornadas temáticas que no se van a agotar en sí mismas, sino que tendrán muchas de ellas continuidad de sus trabajos en futuras sesiones, y que tendrán tantas cuantas sean necesarias para concluir en esos objetivos que todos pretendemos, jornadas que comienzan ya este mes de marzo, el próximo día siete con algo tan importante como es el análisis de las estructuras agrarias en España, de la propiedad agraria en España, la evolución de esas estructuras a lo largo de los diez últimos años y la proyección deseable de esas estructuras a lo largo de los próximos años, y que irán avanzado con temas tan importante como la empresa agraria y el cooperativismo, como el mundo rural, como el régimen jurídico de la relaciones agrarias y todo lo que ello contempla desde el punto de vista contractual, desde el punto de vista mercantil, civil, de derecho sucesorio, de derecho laboral.

Desde el punto de vista, en julio, de avanzar en lo que entendemos que tiene que ser el sustento y el motor del medio agrario, que es la industria agroalimentaria española; la seguridad y la calidad alimentaria, como elementos esencias del futuro del sector agroalimentario español. Y desde luego los aspectos medio ambientales de la agricultura. Jornadas Temáticas que en septiembre nos centraremos en algo que también es objetivo del Gobierno, que es la garantía de las rentas, y a partir de ahí, el establecimiento de un cada vez más ambicioso y más completo sistema de seguros agrarios, que pretendemos que sea ejemplo en toda la Unión Europea.

En octubre entraremos en algo tan importante como es la vertebración de los sectores productivos, algo tan importante como es la interlocución sectorial, la realidad, el presente y el futuro de las Cámaras Agrarias, de las elecciones en el campo, de la representatividad de las organizaciones en el campo, para después avanzar en cuestiones que son importantes desde el punto de vista del futuro, las políticas de relevo generacional, las políticas de incorporación de la mujer al medio rural, y desde luego, las relaciones, las fundamentales, las imprescindibles relaciones entre las administraciones agrarias, en definitiva entre la Administración General del Estado y las Administraciones de las Comunidades Autónomas.

En el mes de diciembre centraremos los trabajos en dos grandes temas: la fiscalidad agraria, tema que se enfocará en base a todo lo tratado anteriormente y a todo lo que se haya visto en los anteriores contenidos, y terminaremos con algo tan importante como es pensar y plantear la Política Agrícola Comunitaria que España necesita.

Además de estas doce jornadas temáticas, que insisto, se irán cumplimentando con otros subtemas o subtítulos según sea necesario, tendremos jornadas en el ámbito de las Comunidades Autónomas. Creemos que no solamente hay que plantear a nivel nacional los grandes problemas de la agricultura, de la ganadería, de la industria agroalimentaria, sino que tenemos que ir al ámbito territorial más próximo y éste es el de la Comunidad Autónoma. Celebraremos una jornada por Comunidad Autónoma. Al decir jornada no me refiero a un sólo día, puesto que puede ser de varios días, para profundizar, de manera conjunta con la administración territorial competente, con la Administración de la Comunidad Autónoma, en todos y cada uno de los problemas concretos de la agricultura de esa parte del territorio, de la ganadería de esa parte del territorio, de la industria agroalimentaria de esa parte del territorio y del medio rural de esa parte del territorio.

Jornadas que permitirán, por tanto, profundizar en todos y cada uno de los temas genéricos, a los que he aludido, y aquellos otros que específicamente sean concretos o especiales de esa Comunidad Autónoma.

Pero creemos que un reto de abrir el debate a la sociedad española requiere más que determinadas jornadas; y por eso hemos hecho el esfuerzo de trasladar el debate al medio comunicación más moderno y más ágil que existe, que es Internet. En Internet va haber una página, hay una página ya, desde las 13'00 horas de hoy, específica del Libro Blanco de la Agricultura, con un contenido que seguidamente veremos, y donde aparecerán todos y cada uno de los documentos de trabajo, que se vayan elaborando y aportando a cada una de las sesiones, jornadas o reuniones, que se generen en el ámbito del Libro Blanco. Estarán a disposición de todos los que lo deseen, de toda la sociedad en su conjunto, y además con un aliciente adicional y es que por cada jornada, por cada tema, habrá un cuestionario que podrá ser contestado, rellenado por cualquiera de los ciudadanos españoles, que después será procesado y que será un elemento más de referencia sobre los temas de esa jornada de lo que piensa en cada momento la sociedad española. Por tanto, una página interactiva, una página abierta para terminar de rellenar el debate, al que me he referido.

Y finalmente también, como no podría ser de otra forma, acudiremos a las encuestas de opinión sobre los temas que más preocupan al sector agroalimentario español para tener la más amplia base de conocimiento a la hora de plantear reformas estructurales y reformas organizativas de las administraciones, que permitan conseguir los objetivos que se propongan en el ámbito del Libro Blanco.

Por tanto, yo creo que lo que corresponde ahora es terminar invitando a todos a participar en el Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo Rural. Decirles que las formas de participación, como todos han visto, van a ser directas en el ámbito de las jornadas, de la presentación de las comunicaciones, de participación en los debates, y que también van a ser evidentemente indirectas, como he dicho, a través de Internet y a través de las encuestas de opinión.

En definitiva, y termino ya diciéndoles que todos estos elementos que hoy se ponen a disposición de la sociedad española, y fundamentalmente del sector agroalimentario español, significa nuestro compromiso de redactar un Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo Rural como base para plantear la más ambiciosa y profunda reforma legislativa del sector desde el reto, reto que asume el Gobierno, pero que es el reto de toda la sociedad en su conjunto, de garantizar el mejor futuro para el sector agroalimentario y para el medio rural.

Yo por mi parte, simplemente, vamos a entrar un segundo en el contenido de la Web, que hoy a partir de las 13'00 horas está a disposición de todos, (www.libroblancoagricultura.com), y en breve será también en la que se puede entrar directamente o a través también de la Web del Ministerio, en donde ya aparece el contenido de la presentación de la jornada de hoy, y aparece el primer cuestionario a disposición de todos ustedes y de la sociedad española, en este caso, como no podría ser de otra forma, en relación con la justificación, la necesidad, la conveniencia del contenido del Libro Blanco y la existencia en sí misma del Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo Rural. Muchas gracias y a continuación tengo el honor de ceder la palabra a alguien que afortunadamente para mi no necesita ningún tipo de presentación, y que es el profesor D. Ramón Tamames, que creo que va a situar el debate en sus justos términos, y desde luego va a ser, de manera absolutamente privilegiada para todos nosotros, el que nos del pistoletazo de salida en los trabajos, que comienzan hoy y que se desarrollarán en los próximos doce meses.

Muchas gracias y buenos días.