Web MAPYA
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18 de abril de 2002

Intervención del Ministro de Agricultura, pesca y alimentación

Queridos amigos:

Quiero que mis primeras palabras sean para darles la bienvenida a la celebración de esta segunda Jornada temática del Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo Rural, que se desarrollan bajo el título "Empresa Agraria y Cooperativismo", y que espero que al menos sean tan fructíferas como la jornada anterior. Lo que estoy seguro es que van a ser muy intensas, ya que se han programado dos días (hoy y mañana) de continuo trabajo.

Quiero también manifestar mi satisfacción por el enorme interés que ha suscitado la jornada como puede comprobarse en el nivel de asistencia, que según me han indicado, se ha tenido que limitar.

Pero sobre todo, lo que más me satisface son las aportaciones y la participación de los sectores y agentes implicados en el futuro de nuestra agricultura y nuestro desarrollo rural. Ya lo pude comprobar en la jornada de presentación del inicio de los trabajos y en la primera jornada sobre estructuras agrarias. La presente jornada ha venido a ratificar el éxito del proceso participativo. Una implicación que empieza hoy pero que debe continuar, ya que el proceso de elaboración del Libro Blanco, en lo referente a los aspectos que hoy se van a tratar, no acaba en las jornadas; éstas son el inicio del debate.

Como ejemplo de esta metodología basada en la continuidad, las jornadas sobre estructuras agrarias celebradas hace un mes ya han tenido algunas aportaciones en la página Web y además se ha creado un grupo de trabajo para seguir con las reflexiones y el análisis.

Una vez examinadas las estructuras agrarias, tema que considero fundamental para el conocimiento de la realidad de nuestra agricultura, el siguiente paso era trabajar sobre la naturaleza y las funciones de la empresa agraria, sus rasgos básicos, el marco jurídico y los aspectos económicos. Y en el marco de la empresa agraria, dedicar un capítulo especial a las cooperativas, que tienen un papel vital en el desarrollo agrario español. Como datos más representativos puedo citar que las cooperativas cuentan con alrededor de 1 millón de socios, que el 85% de nuestras explotaciones tienen vinculada su actividad a una cooperativa agraria, o que en el año 2000 la facturación a través de las cooperativas se aproximó a los 11.000 millones de euros, que supone más del 42 % de la producción final agraria española.

Por este motivo y, dentro de la filosofía inspiradora de los trabajos del Libro Blanco, hemos solicitado la colaboración de la Confederación de Cooperativas Agrarias para las ponencias relacionadas con el cooperativismo, y de ETEA de Córdoba, para las relacionadas con la empresa agraria, que han tenido la amabilidad de actuar como coordinadores de las ponencias y comunicaciones de las dos jornadas.

Quiero, públicamente, agradecer a ambas instituciones, así como a la organización (TRAGSATEC), los esfuerzos realizados para el buen desarrollo de la presente Jornada.

Ayer por la tarde tuve la oportunidad de leer las aportaciones de nuestros ilustres invitados a las jornadas de cooperativismo y profundizar en los temas que plantean: proyección de futuro y su situación dentro de la Unión Europea, la integración cooperativa, la multifuncionalidad y el desarrollo rural, la innovación tecnológica, el mercado y la calidad.

Como he comentado antes, el papel económico de las Cooperativas en el medio rural es indudables. Pero me gustaría resaltar el otro papel, al que me imagino que hará referencia Eduardo Baamonde en su intervención, ya que así se recoge en la aportación de CCAE. Y es el referente a su papel social y territorial.

Como expresa literalmente la CCAE "las decisiones de la cooperativa promueven la participación democrática y tienen en cuenta consideraciones que no se derivan sólo de argumentos económicos sino también sociales y culturales" o que "la cooperativa es una empresa ligada incondicionalmente y de forma estable al medio rural..... y ejerce un liderazgo en la economía local y en la fijación de población, contribuyendo así al equilibrio y a la ordenación del territorio". Y es que, hablando en terminología PAC, las Cooperativas son esenciales en el desarrollo de las políticas agrarias del primer pilar (mercados), pero también del segundo (desarrollo rural). La comunicación de Juan José Damiá (Gerente de Intercoop) hará referencia a esto, según he podido comprobar en su esquema y seguro que expondrá aspectos muy interesantes.
Muy interesante y muy positiva para las reflexiones sobre Cooperativas en el seno del Libro Blanco, será la ponencia de mi anterior colega en las tareas de gobierno - no en el Ministerio de Agricultura en el que estoy seguro que hubiese realizado una excelente labor por su profesión y por su talante emprendedor, afable y constructivo - ya que actualmente está muy vinculado a las cooperativas. Te agradezco sinceramente Manuel tu presencia y colaboración en este proceso de elaboración del LB, que cómo dice el lema, es un compromiso de todos.

Igualmente interesantes he encontrado las comunicaciones sobre integración cooperativa que realizan Daniel Ferreiro y Juan Juliá/Sergio Marí, estos últimos en un documento que sintetiza muy bien la situación de la agricultura y el cooperativismo, en el que se incluye además un ejemplo y análisis europeo.

Quisiera terminar mis referencias al cooperativismo poniendo de manifiesto la labor de la actividad cooperativa en el apoyo a la agricultura familiar. Una de las bases en la que se asienta nuestra economía agraria es la constituida por las explotaciones familiares, que a veces en sí mismas no reúnen las condiciones que les garanticen su viabilidad económica y que necesitan, tanto en la Unión Europea como en otros países, de todas las ayudas posibles que eviten su deterioro y desaparición. En ellas es fundamental el papel que la Agenda 2000 encomienda a los agricultores como garantes de la conservación del medio rural, la cultura y las tradiciones de nuestro campo y a ellas es a las que va dirigida la política contemplada en la PAC a través de las medidas de acompañamiento y de las que se instrumenten dentro del papel multifuncional de la agricultura.

A estas explotaciones de tipo familiar deben dirigirse todos nuestros esfuerzos para conseguir, no sólo su supervivencia, sino también la garantía de unas condiciones económicas que permitan rentabilidades y niveles de vida acordes con los tiempos en que vivimos.

Un papel fundamental para la consecución de este objetivo lo desempeña el cooperativismo, pues permite un aumento de la dimensión operativa de las explotaciones sin necesidad de un aumento en su dimensión real.

La pertenencia a una cooperativa permite a sus socios el aprovechamiento de unas economías de escala que se reflejan en el abaratamiento de sus inputs, en la utilización de servicios comunes de gestión empresarial, en una mayor fortaleza respecto a la postura comercializadora de sus productos, en la posibilidad de transformación de los mismos reduciendo costes operativos y de intermediación, en el acceso al mercado crediticio alcanzando mejores condiciones, y, en definitiva, en el aumento de la rentabilidad de las explotaciones favoreciendo una viabilidad económica que sería difícil conseguir de forma aislada en cada una de las explotaciones.

Si me lo permiten y aunque el foro de la jornada de hoy está destinado al cooperativismo, también me gustaría hacer una breve referencia a las jornadas de mañana.

Al mismo tiempo que este tipo de explotación familiar o "menos competitiva", existe otro tipo que, efectivamente, tiene una viabilidad real o puede alcanzarla con un pequeño esfuerzo. Para este segundo tipo su objetivo económico primordial ha de ser alcanzar la adecuada rentabilidad. Estas explotaciones deben evolucionar hasta convertirse en empresas rentables por sí mismas que puedan ver cubiertos sus objetivos económicos de igual manera que las empresas de otros sectores productivos.

Para ello debemos mirar cara a cara la realidad de nuestras empresas agrarias, sin miedo al futuro pero sin anclarnos en el pasado, a fin de poder plantear con firmeza todas aquéllas modificaciones legislativas necesarias que puedan surgir de las conclusiones del debate planteado en el Libro Blanco.

Desde el MAPA tenemos claro que un aumento de la dimensión de las explotaciones agrarias (aunque España es un país de grandes explotaciones) va a incrementar la competitividad de las mismas, siempre que exista una buena gestión y existan las herramientas que lo faciliten.

Por eso hemos considerando conveniente dedicar un día especifico a la empresa agraria, a estudiar las características actuales, la naturaleza jurídica, los aspectos económicos y la posibilidad de fomentar la idea de una agricultura competitiva a través de la empresa agraria como unidad de producción económicamente rentable, estudiando diversas vías.

A modo de calentar el debate, me gustaría introducir algunas ideas: sociedades de modernización (cuando varios empresarios agrarios aporten sus fincas para crear nuevas estructuras productivas), la sociedad familiar (beneficios fiscales para las uniones familiares) o las sociedades de gestión en común (empresarios con un derecho real o en propiedad pero con una gestión en común).

Para ese objetivo hemos contado con la colaboración de ETEA. Sus aportaciones son realmente interesantes, con posturas variadas y temas tan apasionantes como la distinción entre explotación familiar agraria y explotación agraria empresarial, el nuevo modelo de agricultor empresario, el papel de la explotación prioritaria, etc...llegando a proponer algunas propuestas de reforma en el ámbito societario, fiscal o sucesorio.

Quiero terminar con unas palabras sobre la importancia del Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo Rural para el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, frente a las críticas que estamos oyendo últimamente. (que el LB es una cortina de humo para justificar un mandato, que no existe voluntad política, que no se dedican recursos.- Nada más lejos de la realidad).

El Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo Rural, además de ser un compromiso del Gobierno en esta legislatura, cumplirá tres funciones fundamentales: realizar un diagnóstico de la situación actual de la agricultura y del medio rural, definir la situación y las recomendaciones "deseables" para el futuro del sector y, por último, diseñar las herramientas necesarias para pasar de una situación a otra.

Por tanto, se trata de un documento estratégico de presente y futuro de nuestra agricultura en el que ya se está trabajando, como pone de manifiesto la jornada de hoy. Paralelamente a la organización de estas actividades, se están realizando dos tipos de trabajos: externos (agraristas, universidad, etc.... como el documento que ha realizado CCAE) e internos (realizados en las distintas Unidades del MAPA).

El LB no tendrá carácter normativo, pero si servirá de base y justificación de un cambio legislativo que se va a acometer. Un compromiso que asume el Gobierno como base para plantear una ambiciosa reforma legislativa del sector, algunas de ellas interdepartamentales.

No recuerdo el último documento elaborado en España de este tipo. Era una necesidad.
Muchas gracias de nuevo a todos los que han participado activamente en estas sesiones y muchas gracias a ustedes por su atención.

Declaro inaugurada la Jornada "Empresa Agraria y Cooperativismo" del Libro Blanco.