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Ponencias

EL SEGURO AGRARIO COMO INSTRUMENTO PARA LA GARANTÍA DE RENTAS

Alberto Garrido Colmenero
Profesor Titular de Universidad. Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos Universidad Politécnica de Madrid

1. El concepto de riesgo y su gestión
2. Instrumentos de gestión del riesgo en la agricultura
3. El seguro como instrumento de gestión del riesgo
4. El seguro de rentas
5. El futuro del seguro como instrumento de gestión del riesgo
6. El contexto de política agraria
7. Reflexiones finales


6. El contexto de política agraria

El sostenimiento de la renta de los agricultores mediante ayudas o subvenciones poco desconectados con la producción es sin duda un elemento que reduce la necesidad de aplicar instrumentos de gestión del riesgo. La OCDE ha publicado un estudio reciente en el que se evalúan los incrementos de los ingresos de los productores que proporciona individualmente cada instrumento de política agraria. El Cuadro 5 resume los resultados de este informe para el trigo, semillas proteaginosas y semillas oleaginosas.

Cuadro 5. Incrementos porcentuales de ingresos medios reales de productores de trigo, semillas proteaginosas y semillas oleaginosas en EE.UU. y en la UE respecto de los ingresos calculados a precios internacionales (1986-2000).

Instrumento de política 7. Unión Europea EE.UU.
8. Trigo Sem. proteaginosas Sem. oleaginosas 9. Trigo Sem. proteaginosas Sem. oleaginosas
Sostenimiento de precios 42 62 0 11 1 0
Ayudas a la producción 0 0 52 5 5 3
Pagos por superficie 34 24 17 26 16 2
Pagos sobre derechos históricos de producción 0 - 0 14 6 0
Subvención a factores 4 4 4 4 3 3
Otros pagos 3 4 7 2 2 2
Total 83 94 80 62 33 10

Fuente: OCDE (2002)

Los datos del Cuadro 5 muestran bien a las claras que las políticas agrarias han supuesto un aumento importante de los ingresos medios de los productores, y por tanto han contribuido a reducir sustancialmente el CV de los ingresos de muchas producciones. Cabe preguntarse si la tendencia a la total desconexión de la producción de las ayudas, sumada a la posible reducción de las ayudas, dará lugar a unas condiciones económicas de creciente inestabilidad en los ingresos de los productores.

Si esta tendencia se confirmara, el nuevo contexto de la política agraria y la mayor dependencia de las cotizaciones internacionales y, por tanto, exposición a sus variaciones, provocarían la necesidad de aplicar y promover nuevos instrumentos de gestión del riesgo. Entre ellos cobrarán especial importancia el empleo de los mercados de futuro y a plazo y el desarrollo de seguros de ingresos, o incluso la combinación de ambos, en fórmulas innovadoras, pero ya desarrolladas en el campo conceptual y empírico (Mahoul, 2002).

El desarrollo y la utilización de los mercados de futuros y opciones

Como ya se ha comentado, los seguros agrarios, de corte tradicional, son complementarios con el empleo de mercados de futuros y opciones. Sin embargo, para que éstos representen opciones atractivas para gestionar los riesgos de las explotaciones agrarias han de darse una serie de condiciones:

  • Que el riesgo básico sea pequeño, lo que equivale a que el precio de venta del productor no debe ser muy diferente del precio del mercado de futuro en la fecha de vencimiento de los contratos. Que el riesgo básico sea reducido implica que el mercado de futuros debe proporcionar cotizaciones que tengan correspondencia directa con los precios percibidos por los productores.
  • Que el mercado sea líquido, es decir que existan cotizaciones diarias y se contraten cantidades elevadas.
  • Que los productos puedan estandarizarse de acuerdo a parámetros básicos de calidad y haya poca diversidad de variedades que coticen a precios muy dispares.
  • Que los productores o sus asociaciones comprendan el funcionamiento del mercado y sean capaces de operar a en él a un costes relativamente pequeño.
  • Que los mercados financieros tengan un gran desarrollo en el país y exista una cultura especulativa que esté capacitada para entender los riesgos de los mercados de 'commodities'.

Desgraciadamente, las experiencias surgidas en la UE para emular el importante mercado de Chicago no han sido del todo satisfactorias. El cuadro 6 muestra el porcentaje del volumen contratado en distintos mercados sobre la producción anual en cada país en el que está localizado.

Cuadro 6. Porcentaje del volumen contratado en distintos mercados sobre la producción anual en cada país (%)

Producto Mercado País 1995 1996 1997 1998 1999
Trigo CBOT EE.UU. 1135 1182 1019 1115 1427
Trigo KCBT EE.UU. 357 402 390 394 504
Trigo LIFFE R.U. 71 72 86 64 67
Trigo MATIF Francia     2.0 5.2 5.8
Trigo SFE Australia   1.1 1.3 1.6 1.4
Maíz CBOT EE.UU. 1021 1063 922 809 833
Colza WCE Canadá 334 530 434 408 372
Colza MATIF Francia 95 105 109 139 156
Patata AEX Holanda 56 23 24 35 21
Patata LIFFE R.U.     7.2 7.7 4.5
Patata WTB Alemania       1.2 0.8
Porcino 10. AEX Holanda 19 31 42 27 25
Porcino WTB Alemania       1.1 3.5

Fuente: Comisión Europea (2001)

Los datos muestran que se está todavía muy lejos de lograr que los mercados de futuros proporcionen un instrumento eficaz y accesible para gestionar los riesgos en casi todas las producciones europeas.

La generación, sistematización y disponibilidad de información sobre las variables que inciden en los riesgos y la evaluación de los seguros

Al estudiar las causas y las variables esenciales que originan variabilidad en las producciones y en los ingresos de los productores es indispensable contar con estadísticas adecuadas. En España, la larga experiencia en algunas líneas de seguros, como es el caso de los que se ofrecen a los productores cerealistas, ha permitido acumular bases de datos que reflejan con gran precisión la magnitud, la localización y las fuentes de los riesgos productivos.

La explotación científica de estos resultados requiere importantes recursos y personal altamente especializado. Al contrario que en muchos otros campos de conocimiento, el seguro agrario en España ha crecido y sigue creciendo con muy poco apoyo de equipos de investigación. Podría decirse que el capital de conocimiento acumulado en ya varias décadas de práctica eficaz y eficiente en el campo del seguro está localizado casi exclusivamente en ENESA, Agroseguro y las compañías aseguradoras. Esto tiene el inconveniente de que se hace poca prospectiva y, creo poder afirmar, poco trabajo de evaluación expost, salvando, eso sí, todo lo relacionado con ratios de pérdidas y solidez actuarial, como ya hemos comentado.

Las preguntas que procede plantear para examinar el papel del seguro agrario como garantía de rentas tienen relación con:

  • El grado de eficiencia de los recursos empleados en desarrollar y subvencionar las primas, evaluable por su poder para reducir la variabilidad de los ingresos (normalmente, el CV) y aumentar la utilidad del asegurado (medido por el incremento de equivalente cierto).
  • La posibilidad de flexibilizar el sistema de seguros de acuerdo con las necesidades o demandas de los agricultores. Por ejemplo, la posibilidad de agregar a los seguros de rendimientos la elección el nivel de precio y la garantía a la que se evaluará la cosecha en el caso de que haya indemnización. Por ejemplo, el Group Risk Plan de EE.UU. los productores pueden asegurar hasta el 90% del rendimiento medio de su county a un precio que puede llegar hasta el 150% del precio medio del producto.
  • La diferente composición y participación de cada fuente de riesgo sobre la posición global de riesgo de un productor, especialmente ante disminuciones del nivel de apoyo otorgado por las políticas agrarias actuales.
  • La disponibilidad de series de cotizaciones de mercados de los distintos sectores. Precisamente, este es uno de los campos en los que más debe progresarse en España para lograr que algunas de las numerosas líneas de seguro existentes puedan ampliarse o reformarse para que proporcionen cobertura también de los riesgos mercados.