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Programa 
REVISIÓN
DE LOS MODELOS DE GARANTÍA DE RENTAS A TRAVÉS
DE LOS SEGUROS AGRARIOS
María Bielza Díaz-Caneja
Investigadora en el Departamento de Economía y Ciencias
Sociales Agrarias de la ETSI Agrónomos.
Universidad Politécnica de Madrid
1.
INTRODUCCIÓN
2. DESCRIPCIÓN
DE LOS DISTINTOS TIPOS DE SEGUROS AGRARIOS
3. DISEÑO
DE UN SEGURO DE INGRESOS PARA ESPAÑA
4. CONCLUSIONES
5. BIBLIOGRAFÍA

2. DESCRIPCIÓN DE LOS DISTINTOS
TIPOS DE SEGUROS AGRARIOS
2.1. Seguros de Daños
Los seguros de daños tienen una larga
historia en España, que data de comienzos del siglo
XX. Se empezó por los más sencillos, que cubren
sólo uno o dos riesgos, normalmente pedrisco e incendio,
hasta los seguros actuales o combinados, que cubren numerosos
riesgos.
En Europa, los seguros agrarios están
menos desarrollados que en España, pero la mayoría
de los países tienen seguros de daños, sea
públicos, semi-públicos o subvencionados,
sea ofrecidos por aseguradoras privadas. Los riesgos que
se cubren en la mayoría de los países son:
pedrisco, incendio, helada, rayo...
2.2. Seguros de Rendimientos
Los seguros de rendimientos garantizan un
rendimiento para un cultivo determinado en una explotación
determinada, pudiendo ser a nivel de parcela o a nivel de
explotación. El seguro cubre la disminución
de los rendimientos, cualquiera que sea la causa de la misma,
siempre que esta no sea controlable por el agricultor.
En España existen seguros de rendimientos
para:
- Cultivos herbáceos extensivos
- Olivar
- Aceituna
- Remolacha azucarera
- Uva de vinificación
- Almendro
- Varios frutales
2.3. Seguros de Precios
Aparte de los rendimientos, otra fuente importante
de variabilidad de los ingresos de los agricultores son
los precios. Garantizar un precio, sea mediante un seguro
de precios o de ingresos es complejo, pero no imposible
como prueban algunas experiencias en Ontario (Canadá)
y el Fondo de la Patata de Álava. Los precios se
pueden asegurar contra disminuciones respecto de un precio
medio para cualquier campaña o contra disminuciones
respecto del precio esperado dentro de una campaña.
Denominaremos el primer caso como garantía de precios
interanual, y el segundo como intra-anual.
2.3.1. Seguros con garantía
de precios interanuales
Es importante en este caso definir con
precisión el precio garantizado y cómo se
evalúa, y verificar si existe una tendencia temporal
en la evolución de los precios. El GRIP (Gross
Revenue Insurance Program) canadiense garantizaba
una media móvil de las rentas de los 15 años
anteriores. Pero los precios del mercado internacional
iban disminuyendo progresivamente, y así, los precios
garantizados con el GRIP eran muy superiores a los del
mercado. Proteger contra caídas continuadas de
los precios va en contra del equilibrio actuarial de un
seguro. Las primas que se aplicaban no aumentaban correspondientemente,
lo que sin duda contribuyó a que el GRIP fracasara
en Canadá.
El otro seguro de Canadá, así
como el seguro de ingresos AGR (Adjusted
Gross Revenue) de EEUU, garantizan la renta media
de los últimos cinco años, con contratos
pluri-anuales, con lo que se evita el problema que tuvo
el GRIP.
2.3.2. Seguros con garantía
de precios intra-anuales
Los instrumentos más empleados para
proteger contra los riesgos de oscilaciones intra-anuales
de los precios son productos financieros:
- Apalancamiento con futuros: asegura
un precio muy competitivo, pero requiere un acceso al
crédito o a reservas líquidas si los precios
suben sustancialmente antes de la cosecha.
- Compra de opciones de venta: da a los
productores el derecho, no la obligación, de
vender un contrato de futuros a un precio específico.
Las opciones de venta proporcionan protección
contra caídas de los precios sin eliminar completamente
la oportunidad de beneficiarse de subidas de los precios,
pero hay un coste de una prima.
- Contratos de venta anticipada con un
comprador local: es lo más sencillo para muchos
agricultores y asegura una venta física, pero
ofrece menos flexibilidad y puede no conseguirse el
mayor precio posible.
Los mercados de futuros protegen contra
disminuciones de los precios dentro de la campaña,
respecto del precio esperado al comienzo de la misma.
Los tres seguros de ingresos básicos de EEUU (Crop
Revenue Coverage, Revenue Assurance e Income Protection)
y el Group Risk Plan emplean precios intra-anuales, ya
que se basan en el mercado de futuros. En parte se emplearon
los precios de futuros para estos seguros debido a la
experiencia del GRIP canadiense. Como inconveniente tiene
que la protección intra-anual no resuelve el problema
de los ciclos interanuales de los precios agrarios.
Por otro lado, se adaptan bien a las producciones
sometidas a un calendario bien definido de siembra, producción
y comercialización. Los futuros permiten reducir
el riesgo de que el precio en el momento de la siembra
sufra oscilaciones o descensos inesperados llegado el
momento de la comercialización. Por ello, en sectores
como el horto-frutícola los mercados de futuros
no constituyen un buen mecanismo de gestión del
riesgo ni siquiera desde el plano teórico o conceptual,
mucho más si se piensa en las dificultades prácticas
que tiene montar un mercado de futuros eficaz.
2.3.3. Fondo de Compensación
de Álava
El Fondo de Compensación de Álava
es un sistema de autoseguro de precios, de tipo inter-anual.
Su origen hay que fijarlo en la crisis de precios de la
patata de 1992. A petición de los productores,
se empezó a estudiar la creación de un sistema
de protección de precios. Pero tuvo que ser necesaria
la crisis de 1996 para su puesta en marcha con la colaboración
de la Diputación de Álava, entrando en funcionamiento
en la campaña 97/98.
El Fondo de Compensación para la
patata es un fondo único: su gestión administrativa
y financiera es única. Sin embargo, aunque sólo
existe un único fondo, cada agricultor tiene reconocida
una cuenta individual. La cantidad máxima a la
que cada agricultor puede llegar a recuperar del fondo
es la que hay en su cuenta particular, no habiendo transferencias
de unos agricultores a otros. Con este sistema se evitan
muchos posibles conflictos y temores, y en las negociaciones
previas a la constitución del Fondo se vio que
era una condición básica para lograr la
confianza de los agricultores en el mismo.
Las aportaciones se hacen al principio
de cada campaña, de acuerdo con el plan de siembras
de esa campaña. Así, cada año, el
agricultor aporta una cantidad al Fondo, en función
del número de hectáreas que va a sembrar
de patata. Sólo se puede asegurar aquella superficie
que se va a sembrar con patata de libre comercialización,
y con patata de siembra. La superficie de patata sembrada
con contrato, patata que normalmente es destinada a la
industria transformadora, no puede acogerse al fondo,
por considerarse que no hay incertidumbre sobre el precio
percibido en el momento de la siembra.
La Administración aporta asimismo
una cantidad fija por hectárea a la cuenta de cada
agricultor. Las aportaciones de la Administración
las realizan a partes iguales la Diputación y la
Administración Autonómica Vasca. Por lo
tanto, la cantidad total que se ingresa en el Fondo es
proporcional al número de hectáreas de patata
que se vayan a sembrar. Las aportaciones y las compensaciones
siempre son por superficie.
Hay dos modalidades de participación
en el fondo: Como agricultor individual y como agricultor
asociado, esto es, que comercializa la mayor parte de
su producción a través de una cooperativa.
La aportación mínima por campaña
es de 450,76 €/Ha, y aportan la mitad el agricultor
y la mitad la administración.
El fondo garantiza un precio al agricultor.
Se entiende por precio de mercado el precio medio al que
se considera que se han vendido las patatas en la campaña.
Cuando el precio de mercado disminuye por debajo del precio
garantizado, al agricultor le corresponde una indemnización.
La indemnización es igual a la diferencia del precio
garantizado (Pg) menos el precio de mercado del año
(Pm). Esta indemnización hay que multiplicarla
por los kilos teóricos que ha asegurado el agricultor,
que son iguales a la superficie que ha asegurado (H),
multiplicada por un rendimiento prefijado, común
para toda la provincia, independiente de que la cosecha
haya sido buena o mala, y que es de 28.000 kgs./ha. para
la patata de consumo.
Indemnización
= (Pg-Pm) x H x 28.000 kg/ha
Se compensa, pues, la pérdida de
renta debida al precio traduciéndola a euros por
hectárea. En principio, se intentará cubrir
el 100% de la pérdida de la campaña, pero
el cobro de la indemnización tiene un límite
máximo, que es el 85% de la cantidad que hay en
la cuenta individual del agricultor (incluyendo la parte
puesta por él y la parte puesta por la administración
por su superficie). El objetivo por el cual se establece
este límite es fidelizar al agricultor. De este
modo, si el agricultor tuviese derecho a una indemnización
de 600 € y en la cuenta hubiese 500 €, únicamente
podría cobrar 425 €, debiendo asumir él
el resto de la pérdida.
Como los rendimientos considerados son
fijos, no se puede considerar al Fondo como un seguro
de ingresos, sino estrictamente como un seguro de precios.
A la hora de calcular el precio de mercado,
el fondo distingue entre dos categorías: una para
la patata de consumo, destinada a consumo en fresco o
sin contrato; y otra de patata de siembra, para la patata
de calidad empleada para la siembra. Para ambos tipos
de patata se considera un mismo rendimiento estándar
de 28.000 kgs./ha. La patata de siembra se valora en un
precio ponderado siembra-consumo, ya que su precio es
mayor que el de la de siembra, su rendimiento algo menor,
y además cerca de un 40% de patata destinada a
patata de siembra no tiene unas características
adecuadas de calidad y se comercializa para consumo o
transformación.
El precio de referencia, con el cual se
compara el precio de mercado para comprobar si tiene lugar
la indemnización, es una estimación de los
costes de producción para la provincia, y está
fijado en:
Precio de referencia patata consumo: 90
€/T
Precio de referencia patata siembra: 156 €/T
Cada campaña se calcula el precio
medio del mercado. Si el precio de mercado es superior
al precio de referencia, esa campaña es positiva,
y no se retira dinero del fondo. Si el precio de mercado
es inferior al precio de referencia, esa campaña
hay que compensar a cuenta del fondo.
El Fondo de Compensación tiene el
tratamiento fiscal de una EPSV. Una EPSV o Entidad de
Previsión Social Voluntaria es similar a un fondo
de pensiones. Es una forma jurídica propia de la
Comunidad Autónoma Vasca. Las cantidades aportadas
a una EPSV, y las cantidades aportadas a un plan de pensiones
o a una mutualidad de previsión social, tienen
un tratamiento similar a efectos fiscales. Son sistemas
voluntarios de previsión, pudiendo el contribuyente
reducir su base imponible por las aportaciones realizadas
con unos limites , con lo que se minorará el importe
a partir del cual se calcula en las tablas del I.R.P.F.
El Fondo, como EPSV, tiene, por tanto, un atractivo fiscal
para el agricultor.
El fondo es gestionado por la Caja Rural
de Alava. Puede ser invertido en cualquier tipo de activos
financieros, atendiendo a criterios de seguridad, liquidez
y rentabilidad adecuados a su naturaleza, pero siempre
con la condición de tener liquidez inmediata al
final de la campaña con el fin de pagar las compensaciones.
La Caja no cobra gastos de gestión, pero sí
las auditorías de las cuentas, etc. Otras ventajas
que tiene es que la Caja Rural financia a los participantes
del Fondo los gastos de cultivo para la campaña.
Esto lo hace porque el Fondo supone para la Caja una garantía
de cobro.
2.3.4. Evaluación del
Fondo
El número de explotaciones ha aumentado
de 8 a 12 por año. En la campaña 2001 estaban
acogidas al Fondo 998 has. sobre un total sembradas en
Alava de 3.250 has, y en número de explotaciones
eran 148 socios frente a unas 450 explotaciones que habitualmente
se dedican a patata. Esto da unas medias del 30% de superficie
y agricultores acogidos al Fondo, pero hay que tener en
cuenta que la patata de contrato para industria no es
amparable al contar con un precio mínimo de contrato
superior al de referencia en el Fondo y esta patata para
industria en Alava supone unas 500 has de media aproximadamente
por lo que el porcentaje real sobre la patata amparable
se aproximaría al 36%.
Para calcular su probabilidad de fracaso,
situación en que no fuese suficiente para cubrir
la disminución de precios, se han realizado varias
simulaciones de cómo habría funcionado el
Fondo de la patata si hubiese comenzado a funcionar en
cuatro campañas distintas, cuyos resultados se
recogen en el siguiente cuadro:
Cuadro 1
Campañas de la
simulación
|
Precio medio sin fondo €/T
|
Precio medio con fondo €/T
|
Fondo final €/Ha
|
Número de años en que
el fondo es insuficiente
|
Ratio de pérdidas sin subv.
|
Ratio de pérdidas con subv.
|
|
Desde
|
Hasta
|
| 85-86 |
00-01 |
154.55 |
160.95 |
9899.39 |
1 |
0.72 |
0.40 |
| 89-90 |
00-01 |
153.36 |
160.75 |
5286.82 |
0 |
0.83 |
0.46 |
| 93-94 |
00-01 |
159.35 |
166.65 |
2780.32 |
0 |
0.82 |
0.45 |
| 97-98 |
00-01 |
141.30 |
146.57 |
1392.76 |
0 |
0.60 |
0.33 |
Si hacemos lo mismo para todos los
años, vemos que sólo comenzando en determinados
años el Fondo habría resultado insuficiente
para pagar las pérdidas de los agricultores (ver
cuadro 2), y en todos estos casos, hubiera resultado insuficiente
sólo en el primer o segundo año, es decir,
siempre que empezase antes de una campaña de bajos
precios en que tiene que haber indemnización (92,
96 y 99). Al empezar en el 95, el Fondo resulta insuficiente
para cubrir las pérdidas del 96-97, dado que la
caída de precios del 96-97 es demasiado grande
para ser cubierta con lo acumulado en esa campaña
más la anterior. Pero en todos los casos, el Fondo
se recupera de modo que en las siguientes campañas
que tiene que haber cobro del Fondo, éste cubre
el total de las pérdidas. Además, vemos
que el Fondo final es mayor cuanto mayor es el número
de años de existencia del Fondo, con lo que deducimos
que cuantos más años actúe el Fondo,
más difícil es que se quede sin recursos
para cubrir las pérdidas de los años de
bajos precios.
Cuadro 2
| Año
comienzo |
85 |
86 |
87 |
88 |
89 |
90 |
91 |
92 |
| N |
1 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
0 |
1 |
| Año
comienzo |
93 |
94 |
95 |
96 |
97 |
98 |
99 |
00 |
| N |
0 |
0 |
1 |
1 |
0 |
0 |
1 |
0 |
| N= Número
de años en que el Fondo resulta insuficiente |
2.4. Seguros de Ingresos
El seguro de ingresos protege contra la combinación
de los riesgos de precios y de rendimientos, pero no simplemente
de la suma de ambos. Comprobaremos esto desde un punto de
vista teórico, comparando los costes de un seguro
de ingresos con los de la combinación seguro de rendimientos-seguro
de precios. Entendemos por coste del seguro el valor de
las indemnizaciones, que es igual al valor actuarialmente
justo de las primas sin tener en cuenta los gastos del asegurador,
y que coincide con el coste que tendría que asumir
un gobierno que subvencionase íntegramente el seguro,
descontando igualmente los gastos de transacción,
peritación, etc. En el gráfico 1, se compara
el seguro de ingresos con el seguro de precios y de rendimientos
para un solo cultivo. Denominamos al precio P, al output
Q, y a los ingresos garantizados R. La curva representa
la hipérbola de iso-ingresos, PQ= R. Supongamos que
el precio y el output se aseguran a P=Po y Q=Qo respectivamente,
donde PoQo= R. Estos están representados por las
líneas discontinuas horizontal y vertical respectivamente,
en el gráfico. El seguro de precios se paga sobre
Qo unidades de output, mientras que las disminuciones de
rendimiento son compensadas al precio Po. Las líneas
vertical y horizontal dividen el cuadrante positivo en cuatro
secciones, mientras que la hipérbola de iso-ingresos
parte dos de estas secciones.
Gráfico 1
|
|
|
Fuente:
Hennessy et al., 1997
|
Hennessy et al., 1997, demuestran que el
seguro de ingresos a cualquier nivel menor o igual a R es
menos costoso que el seguro de precios y de rendimientos
a los niveles Po y Qo respectivamente.
La demostración toma como referencia
el nivel de ingreso R, pero será válido para
cualquier nivel menor que R debido a que la distribución
del coste en R es monótona. En el gráfico
1, los sucesos o resultados que caigan en la sección
I requieren pagos de precios y de cantidades de los seguros.
Para todos estos resultados, el coste de los seguros de
precios y rendimientos es Qo(Po-P)+Po(Qo-Q). El coste del
seguro de ingresos PoQo-PQ. Restando la segunda expresión
a la primera y reordenando obtenemos (Po-P)·(Qo-Q)>0.
De este modo, para cualquier resultado que ocurra en la
sección I, el seguro de ingresos es menos costoso
para el asegurador. Los resultados de la sección
III no requieren indemnizaciones de ningún tipo de
seguro.
Los resultados de la sección II siempre
requieren indemnizaciones del seguro de rendimientos, pero
nunca del seguro de precios. En la sección IIa, se
requerirán pagos del seguro de ingresos, porque los
ingresos no sobrepasan R. En esta sección, el seguro
de ingresos le cuesta al asegurador R-PQ, mientras que los
costes para el seguro combinado precio-rendimiento son Po(Qo-Q)
= R-PoQ > R-PQ. En la sección IIb, no hay pagos
del seguro de ingresos, mientras que los costes para el
seguro combinado precio-rendimiento son R-PoQ> 0. Por
lo tanto, también en esta sección el seguro
de ingresos es menos caro. Como la sección IV es
simétrica de la sección II, el seguro de ingresos
ahorra también dinero en esta sección de forma
similar. Por lo tanto, la desigualdad se mantiene en todos
los estados.
El resultado puede también expresarse:
Qo·max [0, Po-P]+ Po·max [0,
Qo-Q] > max [0, R-PQ]
Como la desigualdad se cumple para todos los estados, se
cumple cuando las referencias en todos los lados se toman
con respecto a cualquier (P, Q). La desigualdad puede generalizarse
al caso de una explotación multiproducto sumando
las desigualdades correspondientes a cada cultivo.
Del mismo modo que el asegurador puede beneficiarse
de coordinar los seguros de precios y rendimientos por medio
del seguro de ingresos, puede también beneficiarse
de coordinar los seguros contratados para distintos cultivos.
Cuándo es recomendable un Seguro de
Ingresos:
- Si los riesgos de precios y rendimientos
son bajos, los productos de seguros de ingresos tendrán
poco valor.
- Si el riesgos de precios es netamente
mayor que el riesgo de rendimientos, entonces el uso directo
de los mercados de futuros puede ser una elección
mejor.
- Si el riesgos de rendimientos es netamente
mayor que el riesgo de precios, entonces el seguro de
rendimientos puede ser una opción mejor que usar
el seguro de ingresos.
- Es en los casos en que ambos los riesgos
de rendimientos y de precios son altos, en los que el
seguro de ingresos puede resultar más útil.
2.5. Tipos de seguros de renta:
por productos / de explotación
En Norteamérica se han probado dos
tipos de seguros de rentas o ingresos:
1) los que pagan por disminuciones de ingresos
de un producto en particular,
2) los que pagan por disminuciones de la renta de toda la
explotación
2.5.1.Seguro de Ingresos de
un producto
Dentro de esta categoría están
el GRIP de Canadá, así como los tres contratos
de seguros de ingresos básicos de EEUU - Crop Revenue
Coverage (CRC), Income Protection (IP), Revenue Assurance
(RA) - , y el GRIP estadounidense.
Interés de un seguro de ingresos
de un producto:
Para evaluar los riesgos,
se necesita conocer la distribución de probabilidad
de los rendimientos de explotación, la distribución
de probabilidad de las variaciones de precios que están
siendo asegurados, y la correlación entre los rendimientos
de la explotación y los precios:
- la DISTRIBUCIÓN DE PROBABILIDAD
DE LOS RENDIMIENTOS DE EXPLOTACIÓN: La caracterización
de las distribuciones de los rendimientos de explotación
constituye un problema complejo. Sin embargo, la literatura
es extensa habiendo referencias de más de medio
siglo, que muestran cómo determinar la cobertura
y la tarifación para los programas de seguros
de cosechas. Los historiales de explotación se
utilizan para estimar los valores esperados de los rendimientos,
y cuando estos son demasiado reducidos, se emplean utilizan
las pérdidas históricas de un grupo de
explotaciones o zona para estimar la variabilidad de
los mismos.
- la DISTRIBUCIÓN DE PROBABILIDAD
DE LAS VARIACIONES DE LOS PRECIOS: Ya se ha hablado
de la problemática de los precios en la parte
anterior.
- la CORRELACIÓN RENDIMIENTOS
DE EXPLOTACIÓN Y LOS PRECIOS PERCIBIDOS: Como
los rendimientos de los productos más comunes
están correlacionados en toda una gran región
geográfica, la correlación entre rendimientos
de explotación y los movimientos de precios nacionales
puede ser muy negativa en algunas de las principales
regiones productoras. Cuando los rendimientos están
correlacionados negativamente, disminuye el riesgo de
ingresos, ya que grandes caídas en rendimientos
pueden ser compensadas hasta cierto grado por grandes
movimientos ascendentes de precios.
2.5.2. Seguro de Rentas de
toda la explotación
La protección de los ingresos globales
de la explotación exige tener un conocimiento de
los mismos. Este tipo de seguro tiene la dificultad de
elegir qué renta tener en cuenta de forma que se
evite el riesgo moral y la antiselección, y compensar
la falta de información completa de cada explotación.
En general, para evitar el riesgo moral y problemas de
fraudes, la medida de la renta no debería incluir:
- renta de fuera de la explotación,
y la remuneración de los empleados;
- costes fijos (arrendamiento e intereses)
y costes variables (por ejemplo, gastos en alimentación
animal);
- aspectos más o menos independientes
del funcionamiento normal de la explotación,
como la depreciación.
Al descontar estas partidas, la medida
de la renta que queda sería la de los ingresos
de explotación. El programa piloto AGR de EEUU
emplea los ingresos brutos menos el coste de los bienes
comprados para reventa. Por el contrario en el programa
AIDA de Canadá, se emplea el margen bruto de explotación,
es decir, los ingresos de explotación menos ciertos
gastos de explotación bien definidos. Por todo
ello, sólo se han realizado algunas experiencias
de ello basándose en las declaraciones fiscales
de los agricultores. Estos programas tienen en común
el empleo de la información
de las declaraciones de impuestos.
La ventaja de este tipo de información es que los
agricultores rara vez sobrestiman sus ingresos en las
declaraciones fiscales, lo que implica que la cobertura
del seguro nunca será demasiado alta.
Otras posibilidades para estabilizar la
renta de toda la explotación son:
- Cuentas de estabilización
de la renta (como la NISA canadiense).
Resultan más sencillas de aplicar, menos costosas,
pero el riesgo está menos repartido y su protección
es más limitada.
- Seguro de interrupción
de la actividad o seguro anti-bancarrota.
Este esquema de seguro podría usar la relación
pasivo-activo de una explotación y pagar indemnizaciones
si este ratio llega a un nivel que se considere de bancarrota
(catastróficamente bajo), y todavía se encuentra
en fase de estudio.
* Ventajas del seguro de renta de
toda la explotación:
- Hennessy, Babcock y Hayes (1997) han
demostrado que es teóricamente más barato
un seguro de explotación o cartera que uno por
cultivos, para un mismo nivel de protección de
la renta total del agricultor.
- También es más eficiente
que asegurar por productos porque los ingresos reales
del agricultor son los el conjunto de la explotación,
es de lo que realmente va a depender la continuidad
de su explotación.
- Tiene un coste
menor de seguimiento y control que, por ejemplo,
el seguro de cosechas
- No favorece
a ningún cultivo en particular. Los argumentos
a favor del seguro de la renta de explotación
se han concentrado en el hecho de que asegurar los ingresos
de toda la explotación no distorsionará
los mercados para ningún producto en particular.
Como los ingresos pueden proceder de cualquier producto
agrario, ningún producto en particular es favorecido.
Las decisiones en las empresas agrarias se basarán
sólo en las señales del mercado.
* Inconvenientes del mismo:
- Si la prima cobrada es muy baja o existe
una importante subvención, podría fomentarse
la maximización de los ingresos, que podría
fácilmente llevarse a cabo eligiendo alternativas
de cultivos de más riesgo y más rentables
(Coble, 1995). El efecto hallado por Coble podría
ser visto como un beneficio, no un aspecto negativo
del esquema.
- Dificultad
de determinar la renta. La definición
de explotación, qué ingresos y costes
computan o no, y la fiabilidad de la información
acerca de la misma, suponen frecuentemente un impedimento
para el desarrollo de los mismos. Especialmente la posibilidad
de abuso con los planes de ingresos de explotación
es considerablemente mayor que con los productos donde
uno puede vigilar la producción específica
de un cultivo.
- Dificultades derivadas de que se deniegue
a las compañías de seguros el acceso a
las declaraciones fiscales (esto no sería aplicable
en el caso de las cuentas de estabilización de
la renta).
- Desde el punto de vista actuarial,
tiene la desventaja de la obligatoriedad de emplear
datos de años anteriores, que incluyen precios
que hayan estado sometidos a presiones alcistas como
consecuencia de la política agraria. En particular,
en la Unión Europea los precios de la mayor parte
de los productos han dependido en los últimos
años de la PAC, con lo que la distorsión
puede resultar aún mayor en el contexto actual
de liberalización de mercados.
2.6. Rendimiento zonal - individual
El seguro más sencillo de diseñar
es uno que tome como referencia los rendimientos zonales,
que es una información fácilmente disponible,
y que pague una indemnización cuando la producción
de una parcela individual ha sufrido una pérdida
(Ver Gráfico 2, Zonal + Individual). Pero esto tiene
dos inconvenientes:
- antiselección: los agricultores
con rendimientos mayores que la media no tendrán
mucho interés en asegurarse ya que su garantía
estará por debajo de la que necesitan y los de
bajo riesgo deberán pagar una prima que será
superior a la que les correspondería; y a la inversa,
a los agricultores con bajos rendimientos o altos riesgos
les resultará muy ventajoso el asegurarse.
- riesgo moral: el agricultor no tendrá
incentivos para evitar que se produzca el daño,
ya que éste no afectará ni a su cobertura
ni a su prima futura.
Gráfico
2
Por ello no es aconsejable este tipo de
seguro. Frente a ello aparecen dos opciones: el empleo
de rendimientos individuales, que requiere la existencia
de un registro de los rendimientos de la parcela o de
la explotación en una serie relativamente larga
de años anteriores, para poder calcular el riesgo
y la prima a nivel de agricultor y de parcela, y el empleo
de rendimientos zonales.
Los problemas con la antiselección
y el riesgo moral motivaron el empleo de seguros de rendimientos
zonales en EEUU. Así apareció el GRP (Group
Risk Plan), y su éxito se demuestra en que poco
después apareció un seguro de ingresos basado
en el mismo mecanismo: el GRIP (Group Risk Income Protection).
Estos seguros pagan por disminuciones de cosecha en una
zona determinada, empleando los rendimientos zonales tanto
para el diseño de la cobertura como para la evaluación
de las pérdidas. Y no se emplean los rendimientos
de las explotaciones.
* Ventajas del empleo de rendimientos
zonales frente a individuales:
- Los agricultores tienen incentivos
para seguir produciendo incluso cuando los rendimientos
son pobres, porque su actividad tiene poca influencia
en el rendimiento medio de la zona, con lo que se evita
el riesgo moral;
- Los aseguradores y asegurados tienen
la misma información acerca del rendimiento esperado,
con lo que se evita la antiselección;
- Permite una cobertura alta y primas
bajas;
- las necesidades de seguimiento y los
costes de transacción son mucho menores;
* Inconvenientes del empleo de rendimientos
zonales:
- La indemnización ya no está
perfectamente correlacionada con la pérdida real
experimentada por los agricultores. Un agricultor puede
sufrir una pérdida importante, y no ser indemnizado,
si los rendimientos medios de la zona no han sufrido
una pérdida semejante. Y a la inversa: un agricultor
puede ser pagado sin haber sufrido pérdidas.
(riesgo básico).
- Sin embargo, como son posibles menores
franquicias, es posible para algunos agricultores individuales
obtener mejor protección de riesgos de seguros
de rendimientos zonales que de seguros de cosechas individuales
con mayores franquicias (Miranda, 1991).
2.7. Seguros de ingresos zonales:
US-GRIP y Dalgety
2.7.1. Seguro de ingresos
por productos zonales: el GRIP estadounidense
El Group Risk Income Protection (U.S.GRIP)
asegura contra descensos del rendimiento del condado multiplicado
por el precio nacional. Realiza pagos indemnizatorios
sólo cuando los ingresos medios del condado por
el cultivo asegurado son menores que el nivel de ingresos
elegido por el agricultor.
Origen del seguro: El GRIP nació
como sucesor natural del Group Risk Plan o GRP, que asegura
contra disminuciones de los rendimientos del condado.
La adición del componente "precio" al
GRP para establecer una garantía de ingresos fue
desarrollada por Dr. Bruce Babcock y Dr. Dermot Hayes.
Fue introducido en 1998 y sólo se ofrece a las
producciones de maíz y soja en varios condados
seleccionados de los estados de Iowa, Illinois e Indiana.
Por usarse rendimientos del condado, el
GRIP de EEUU puede tener una cobertura relativamente alta
(o franquicia baja) - hasta el 90% de los ingresos medios.
Cuando los riesgos de los rendimientos son relativamente
bajos, el GRIP se hace equivalente a un contrato de opción
de venta.
Cada productor asegura el rendimiento que
quiere, en función del rendimiento de su explotación.
Pero luego, la indemnización que se le dé,
no es función del rendimiento que haya obtenido
él, sino del que ha asegurado, y del que haya habido
en la zona. Vemos en primer lugar cómo se determinan
rendimientos y precios:
- Rendimiento esperado del condado: Se
determina para cada cultivo usando los rendimientos
medios históricos del condado, registrados por
el National Agricultural Statistics Service (NASS),
y calculados por el FCIC.
- Rendimiento final del condado: Es determinado
por el FCIC basándose en los rendimientos NASS
para cada tipo y práctica de cultivo.
- El precio esperado se define como la
media de los precios diarios de cierre, de los cinco
días laborables anteriores a la fecha límite
de venta del seguro, del contrato de futuros de maíz
del Diciembre próximo, y del contrato de futuros
de soja del Noviembre próximo, para la campaña.
Se emplean los contratos de futuros de la Bolsa (Chicago
Board of Trade CBOT)
- El precio de cosecha se define como
la media de los precios diarios de cierre, durante el
mes de Noviembre del contrato de futuros de maíz
de Diciembre, y durante el mes de Octubre, del el contrato
de futuros de soja de Noviembre de la CBOT, en el año
de campaña.
- Ingresos Esperados del Condado: Se
determinan multiplicando el rendimiento esperado del
condado por el precio esperado.
2.7.2. Cálculo del
pago indemnizatorio
El pago indemnizatorio GRIP se produce
cuando los ingresos del condado son menores que unos ingresos
mínimos de la zona elegidos por el productor al
seleccionar el nivel de cobertura.
* Nivel de cobertura:
Los niveles de cobertura disponibles
con el GRIP son la cobertura básica (CAT) y coberturas
superiores, entre 70 y 90% (70%, 75%, 80%, 85%, 90%).
Consideremos el ejemplo siguiente:
El asegurado, al comprar el seguro, elige
dos cosas:
1* la cobertura, por ejemplo, del 85%,
2* una protección de la póliza, individual
para su explotación, de 244$ por acre sobre 200
acres.
1* Los ingresos esperados del condado son 271$ por acre;
por lo tanto, los ingresos mínimos de la zona elegidos
por el asegurado son 230$ (= 85% de $271).
2* La protección de su póliza es 48.800$
(= $244 X 200 acres).
Si el FCIC calcula unos ingresos reales
del condado de 225$, el factor de cálculo del pago
al asegurado es 0.022 (= ($230 - 225) / 230). Multiplicando
este factor de cálculo del pago por la cantidad
de protección de la póliza (0.022 X $48,800),
obtenemos el pago indemnizatorio que se da al productor:
1.074 $.
2.7.3. Cálculo de la
prima
El asegurado debe elegir el nivel de cobertura
y la cantidad de protección que quiere para su
explotación para calcular la prima. La prima se
determina multiplicando la protección de la póliza
(48.800$ en el ejemplo) por la tarifa de la prima correspondiente
al nivel de cobertura elegido (85% en el ejemplo), y restando
la subvención aplicable. Además se pagará
una cuota administrativa de 60$ para la cobertura básica,
y de 20$ con cobertura adicional.
2.7.4. Comparación
con otros seguros
Las tarifas de las primas de GRIP por lo
general son sustancialmente menores que las de CRC e IP,
porque protege contra pérdidas globales y no individuales.
Los ingresos zonales de productos agrarios son en general
menos volátiles que los ingresos individuales de
explotación. La diferencia de primas entre GRIP
y GRP depende del nivel de cobertura, la volatilidad de
los rendimientos y la volatilidad de los precios. GRIP
podría tener una prima ligeramente inferior a la
de GRP, pero en la mayoría de los casos, el riesgo
adicional del precio supera a la reducción de riesgo
del "apalancamiento natural" entre rendimientos
y precios, resultando en tarifas ligeramente superiores
para el GRIP.
El empleo de los rendimientos zonales supone
diferencias con los otros programas, tales como:
- No se da un tratamiento especial a
las tierras de alto riesgo, que en otros contratos están
excluidas. Tampoco hace falta tener en cuenta si se
ha sembrado tarde, etc.
- Los asegurados no necesitan recopilar
y entregar la información sobre sus rendimientos
de años anteriores (APH). Sin embargo, a los
asegurados se les anima a mantener sus historiales de
rendimientos para los fines del APH.
- No hay que aplicar al cálculo
del seguro factores de ajuste por experiencias anteriores.
GRIP no romperá la continuidad de la experiencia
de MCPI para ajustes de experiencias anteriores.
2.7.5. Seguro de ingresos
por productos zonal: Dalgety Protect (U.K.)
Es un seguro de ingresos por cultivo, basado
en rendimientos y precios zonales. Los productos asegurables
son cereales (trigo y cebada).
El seguro es ofrecido por una compañía
privada, Bowring Countryside Insurance o CLA Bowring,
de Marsh Inc., sin ningún tipo de subvención
pública.
Condiciones del seguro:
El seguro garantiza el producto de un rendimiento
por un precio. El rendimiento garantizado es el 90% de
la media de los rendimientos regionales de los 10 últimos
años. El precio garantizado es el 95% del precio
de los futuros de Londres (LIFFE) de Marzo del año
siguiente. Se emplea el precio que sea mayor: el de apertura
o el de cierre. La prima media es de alrededor de 15 €/ha,
y el tipo, alrededor del 1,5% del capital asegurado.
El nivel de acogida ha sido muy bajo, pero
dadas las expectativas de incremento de riesgos en los
últimos años, se quiere mantener el seguro
disponible, esperando que aumente el número de
asegurados.
2.8. Seguros de Ingresos Individuales
por cultivos (Can-GRIP, CRC, IP, RA)
2.8.1. Seguro de ingresos
individual : el GRIP canadiense
GRIP (Gross
Revenue Insurance Program):
1991-1998. Era por cultivos, garantizaba un cierto nivel
de ingresos brutos por un cultivo en particular y fue
abandonado en 1998. La legislación de 1991 introdujo
el GRIP, permitiendo que reemplazase a todos los programas
nacionales de estabilización de precios del momento.
Se pretendía que el GRIP reemplazase también
a algunos de los programas de seguros de cosechas.
Descripción del GRIP
El GRIP consistía en un contrato
pluri-anual, específico para cada producción,
y garantizaba un cierto nivel de ingresos provenientes
de un cultivo en particular . El programa GRIP canadiense
pagaba indemnizaciones basadas en una renta objetivo,
igual a una media móvil de 15 años de los
ingresos del cultivo. Esta renta objetivo o garantía
estaba fijada para cada cultivo como el producto de:
- un porcentaje del rendimiento individual
esperado del agricultor (el % o nivel de cobertura variaba
según el cultivo)
- una media móvil de 15 años
del precio indexado del producto
De este modo, resultaba así: en
un caso en que la media móvil de ingresos de 15
años (precio por rendimiento) fuese $400 por acre
y la garantía estuviese basada en el 70% de la
media de ingresos, el agricultor sería indemnizado
cada vez que sus ingresos cayesen por debajo de $280.
Las indemnizaciones se darían hasta igualar los
ingresos a $280 (franquicia de daños =0). Es decir,
las indemnizaciones eran iguales a la diferencia entre
el ingreso real final y el ingreso objetivo, menos cualquier
indemnización de seguro de cosechas, en el caso
en que el agricultor tuviese también un seguro
de cosechas.
2.8.2. Programas provinciales
Una de las principales diferencias entre
Canadá y Estados Unidos es la autonomía
de las provincias. En EEUU, los programas agrarios se
deciden todos a nivel nacional, y se aplican con oficinas
a nivel local. Los Estados no pagan nada para los programas
agrarios en EEUU. En Canadá, las líneas
generales se deciden a nivel nacional. Sin embargo, a
las provincias se les ha permitido ajustar los programas
a las necesidades específicas y a los deseos políticos
de la provincia. Las provincias generalmente colaboran
con los subsidios federales para estos programas. Los
programas son también implementados o aplicados
por las provincias. Por esta razón, aunque se estableció
un programa GRIP básico, se introdujeron cinco
fórmulas diferentes para distintas provincias de
Canadá.
Una de las principales diferencias
de los programas provinciales respecto al programa GRIP
básico era que tenían un enfoque zonal,
de forma que las rentas objetivo eran las mismas para
todo un área o zona, y los agricultores sólo
recibían una indemnización si los ingresos
en la zona eran menores que el ingreso objetivo de la
misma. Se establecieron dos variantes:
- Enfoque basado en el área o
zonal, específico por cultivos (Seguro de ingresos
zonal monocultivo)
- Enfoque zonal que define una alternativa
de cultivos o cartera para regiones de riesgo específicas.
(Seguro de ingresos zonales multicultivo o de cartera)
Los costes del programa eran compartidos
por el gobierno federal, los gobiernos provinciales y
los agricultores, quienes pagaban sólo el 33% de
las primas de los seguros.
Evaluación del programa:
La aplicación del GRIP se enfrentó
a una serie de dificultades, entre las que destacamos:
- El primer problema concierne al uso
de una media móvil de 15 años para establecer
los niveles de precios. Cuando el programa empezó
(1991), los precios de los productos estaban bajos,
y usar la media de los 15 años anteriores aseguraba
precios altos. Los precios bajaron y el seguro se vio
incapaz de mantener dichos niveles de precios de garantía.
- Otro problema era que las indemnizaciones
se pagaban por riesgos de rendimientos individuales,
pero las primas estaban basadas en medias zonales (por
ejemplo, todos los agricultores que aseguraban maíz
pagaban la misma tarifa) con algún ajuste de
tipo Bonus-malus. Las primas no reflejaban los riesgos
de los individuos, lo que ocasionaba:
- Antiselección: beneficiaba
a los agricultores con mayores riesgos
- Riesgo moral, asociado con
cambiar las combinaciones de cultivos de bajo riesgo
por combinaciones de producciones de alto riesgo.
- Por último, contraviniendo
los acuerdos GATT, GRIP no era neutral a la producción
(Turvey, 1992). El empleo de una media móvil
de 15 años constituía un claro instrumento
de sostenimiento de los precios.
Así, los precios superiores al precio
esperado y unas primas no suficientemente altas, llevaron
a que los costes del programa para el estado resultasen
excesivos. Esto, junto con su distorsión de precios,
motivó que el GRIP no sobreviviera en Canadá.
Casi todas las provincias canadienses habían abandonado
la aplicación del GRIP hacia 1998.
2.8.3. Seguros de ingresos
indivuduales por cultivos CRC, IP y RA: características
comunes
Como estos tres tipos de seguros son bastante
similares en sus aspectos fundamentales, exponemos a continuación
sus rasgos comunes, y posteriormente se explican sus diferencias.
Estos seguros están basados
en el concepto de protección de los ingresos para
los productores, garantizando un nivel de renta mínimo.
Cada seguro combina protección de precios y rendimientos
en un único programa, proporcionando protección
contra bajos rendimientos, caídas de los precios,
o una combinación de ambos. Las indemnizaciones
se corresponden con la diferencia entre los ingresos garantizados
y los ingresos obtenidos en el momento de la cosecha.
Tanto los ingresos garantizados como los obtenidos se
calculan como el producto de un rendimiento por un precio:
- El rendimiento: El rendimiento base,
que sirve para el cálculo de la garantía,
es el mismo que el que se emplea en el programa de seguros
de cosechas tradicional MPCI (Multiple Peril Crop Insurance)
o APHP (Actual Production History Program). Se emplean
datos de rendimientos históricos individuales,
así como zonales cuando son necesarios para estudiar
su variabilidad mediante la relación de los rendimientos
individuales con los rendimientos medios del condado
para cada año.
- El precio: Los tres seguros usan un
precio de garantía intra-anual, basado en el
mercado de futuros, probablemente debido al fracaso
del GRIP canadiense por utilizar una media móvil
de 15 años. Los mercados de futuros son utilizados
para predecir el precio de cosecha de la campaña
en cuestión. Los precios se toman dos veces en
cada campaña:
- antes del período de aseguramiento
(Precio base -CRC; o Precio previsto -IP y RA), para
establecer la garantía y la prima. Antes de
que empiece el período de aseguramiento, el
precio base o previsto se calcula empleando la media
de los precios diarios de determinados contratos de
futuros, del mes designado en el contrato de seguros.
Por ejemplo, para el algodón se toma la media
de los precios de mes de Diciembre del año
anterior, de los contratos de futuros de algodón
de octubre, del mercado NYCE. (Para la mayoría
de los cultivos se emplean contratos de futuros CBOT,
de la Bolsa de Chicago).
- en el momento de la cosecha (Precio
de cosecha). Cerca del final del período asegurado,
el precio de cosecha se calcula también sobre
los mismos futuros, empleando la media de los precios
diarios del mes designado en el contrato. Por ejemplo,
en el mismo caso, y también con los contratos
de futuros de algodón de octubre, se toma la
media del mes de septiembre anterior.
Estos precios están disponibles en la red,
en el portal de la RMA (www.rma.usda.gov). Normalmente
se toma el 100% del precio de los contratos seleccionados
del mercado de futuros, aunque para determinados productos
se toma el 95, 90 u 85% de dicho precio.
En todos estos seguros están cubiertos
los mismos riesgos que en el MPCI (Multiple Peril crop
Insurance), y además los derivados de la fluctuación
de los precios de mercado.
También son similares los tres seguros en que utilizan
los términos básicos de la póliza,
y condiciones de la misma usados en el programa de seguros
a nivel de explotación tradicional - el Actual
Production History Program APHP.
Cada producto requiere que los productores
paguen una prima por cobertura. Aunque la comercialización
y los servicios lo hacen compañías privadas,
el gobierno federal subvenciona las primas de los seguros
agrarios, a niveles similares al APHP. El gobierno reasegura
a las compañías contra una parte de las
pérdidas asociadas a cada seguro, bajo el acuerdo
de reaseguro "standard reinsurance agreement (SRA)".
Según un reciente informe del GAO
Oficina General de Contabilidad (US
General Accounting Office), el gobierno paga una
media de 40% por cada dólar de las primas de los
productores y se compromete a absorber una parte significativa
de las pérdidas en las que incurran las compañías
aseguradoras. El SRA también estipula que las compañías
reciban el 24.5%, por cada dólar de las primas
generadas por ventas de seguros, para cubrir los costes
administrativos. Los tres productos de seguros de ingresos
están sujetos a los beneficios (y requisitos) aplicables
bajo el SRA. El SRA requiere que los planes de seguros
estén disponibles para la venta por cualquier compañía
de seguros privada. Por ello, para poder acceder a los
beneficios de la SRA, las compañías privadas
que han diseñado el CRC y el RA tienen que actuar
en régimen de competencia.
CRC
Crop Revenue Coverage (CRC) 1996. Cobertura
de Ingresos de Cosecha. Este seguro surgió a partir
del contrato estándar de seguro de cosechas clásico,
denominado Multiple peril crop insurance (MPCI) o APH
(Actual Production History). Fue diseñado por una
compañía privada (Redland Insurance Company),
y se ofreció a los productores de maíz y
soja en Nebraska e lowa en 1996. En 1998, CRC ya se ofrecía
en las principales regiones productoras para maíz,
soja, trigo, algodón y sorgo, y en la actualidad
es ofrecido por muchas compañías, amparándose
en el SRA.
CRC tiene dos componentes:
La primera es similar a los otros seguros de ingresos,
y garantiza un nivel de renta para el agricultor. Asegura
contra caídas del producto de precio por rendimiento,
basándose en los precios esperados y en los rendimientos
esperados para el agricultor. A esto le corresponde una
indemnización por "garantía de ingresos".
La segunda componente es una opción que ofrece
una cobertura adicional, por la que se pagan disminuciones
de rendimientos al precio de la recolección. Así,
si es mayor el precio del momento de la cosecha que el
esperado antes de la cosecha, y el rendimiento es menor
que el asegurado, entonces el agricultor recibe una indemnización
por el producto perdido al precio del momento de la recolección.
Esto permite al agricultor comprar en el mercado la cosecha
perdida. Así, un agricultor que quiera vender a
plazo sus productos no tendrá problemas, ya que
en el caso de tener disminuciones de rendimientos, podrá
comprar lo que le falte en el mercado.
La fluctuación de los precios tiene
unos límites (de 0,05 a 3 $/bushel según
los cultivos), de forma que si superase estas cifras,
el seguro sólo estaría obligado a pagar
hasta estos máximos.
* El nivel de cobertura que pueden elegir
los productores está entre el 50 y el 75% (el 85%
está disponible para determinados cultivos y condados).
IP
Income Protection (IP) 1996. Protección
de la Renta. Fue desarrollado por la Federal Crop Insurance
Corporation (FCIC) (organismo estatal) en virtud de una
directiva de la Ley Federal de Seguro de Cosechas o Federal
Crop Insurance Act para crear un plan piloto de seguros
de costes de producción. El gobierno inicialmente
hizo que IP estuviese disponible en un mercado limitado.
En 1998, el IP ofrecido por el gobierno se ofreció
a los productores de maíz en catorce condados,
a los de algodón en ocho condados, a los de trigo
en treinta y siete, a los de sorgo en veinticinco, y a
los de soja en cincuenta y seis.
RA
Revenue Assurance (RA) 1997. Aseguramiento
de Ingresos. Fue desarrollado por la Farm Bureau Mutual
Insurance Company o Iowa Farm Bureau (privada), como un
programa piloto para maíz y soja en Iowa. En la
actualidad RA está disponible a través de
compañías de seguros agrarios y se ofrece
para maíz y soja en Idaho, Illinois, Indiana, Iowa,
Minnesota, North Dakota, and South Dakota. Además,
en algunos de estos Estados también se pueden asegurar:
cebada, trigo de primavera, colza y girasol.
Sus características específicas
son:
- El programa RA, a diferencia de otros
programas, utiliza medidas de los riesgos de precios
basadas en el mercado, disponibles en los mercados de
opciones. En contraste, los programas CRC e IP utilizan
historiales de precios de futuros para desarrollar medidas
de riesgos de precios.
- RA ofrece una Opción de seguro
de toda la explotación, por la que los productores
que aseguren a la vez maíz y soja perciben descuentos
significativos en la prima.
- RA ofrece desde 1999 una Opción
de Precio de Cosecha (HPO- Harvest Price Option): Esta
opción de "coste de reemplazamiento"
funciona de forma similar al CRC: Aumenta la garantía
cuando el Precio de Cosecha supera el Precio Esperado.
Comparación de los seguros
CRC, IP y RA
Los tres seguros cubren cereales y oleaginosas.
Pondremos aquí únicamente las características
más representativas.
Cuadro 3
| |
Crop
Revenue Coverage (CRC) |
Income
Protection (IP) |
Revenue
Assurance (RA) |
|
Cantidad asegurada
|
Máximo
de: 1) Rendimiento APH x Precio base; o 2) Rendimiento
APH x Precio de cosecha |
Rendimiento APH
x Precio proyectado |
Rendimiento APH x Precio proyectado de cosecha
La Opción de Precio de cosecha aumenta la
garantía cuando el Precio de Cosecha supera
el Precio Esperado.
|
|
Máximo incremento del precio
unitario
|
Trigo 2$
|
No aplicable
|
No aplicable
|
|
Precio de referencia del producto
|
100% del contrato
seleccionado del producto negociado en un mercado
de futuros sobre commodities
(95% sorgo) |
100% del contrato
seleccionado del producto negociado en un mercado
de futuros sobre commodities
(90 y 85% otros) |
100% del contrato
seleccionado del producto negociado en un mercado
de futuros sobre commodities |
|
Niveles de cobertura
|
Específico del seguro
|
"50% - 55
- 60 -...70 - 75% "
(50-85% si existe la posibilidad de cobertura APH
del 85%) |
"50 - 75%"
(50 - 85% si es posible la cobertura APH del 85% )
|
"65 - 75%"
(65-85% para los seguros de explotación) |
|
CAT(1)
|
CAT no está
disponible |
CAT es 27,5% |
CAT no está
disponible |
|
Tarifación
|
Tarifa básica
APH + factor de precio bajo + factor de precio alto
+ factor CRC |
Nuevo modelo de
tarifación que incorpora variabilidad de rendimientos
y de precios |
Nuevo modelo de
tarifación que incorpora variabilidad de rend.
y precios y correlación de rendimientos y precios |
| (1) La protección
CAT es un nivel de cobertura básico. Si los
productores eligen el nivel de protección CAT,
sólo tienen que pagar una tasa administrativa
de 60$ por cultivo por condado. CAT no supone el pago
de una prima. Para el año 2000, la protección
CAT es igual al 27,5% del rendimiento aprobado (APH)
por el 100% del Precio Esperado. |
Diferencias básicas entre
CRC y los otros dos (IP y RA):
La especificidad de los tres seguros de
ingresos a nivel de explotación se encuentra en
la especificación de la garantía, niveles
de cobertura disponibles, la metodología de tarifación,
y la capacidad del productor de subdividir la superficie
en parcelas individuales (ver GAO, 1998).
Especificación de la garantía:
Los planes difieren sustancialmente en términos
de las provisiones específicas de su protección:
IP y RA son los más parecidos, ya que aseguran
contra caídas del producto de precio por rendimiento,
y pagan sólo cuando los ingresos resultan menores
que la garantía de ingresos; CRC tiene un riesgo
adicional de subida de precios, que proviene de su característica
de protección del valor de mercado. Por ello, con
CRC, la garantía de ingresos puede realmente aumentar
a lo largo de período de crecimiento del cultivo.
(Esto también ocurre con la opción HPO del
RA).
La metodología de tarifación:
El riesgo de ingresos comprende tanto la incertidumbre
de precios como la de rendimientos. Estas dos fuentes
de riesgo generalmente no son independientes, sino negativamente
correlacionadas; rendimientos más bajos típicamente
conllevan precios más altos. RA e IP reconocen
la correlación negativa entre rendimientos y precios
en la determinación de las primas, mientras que
CRC no lo reconoce explícitamente. Consecuentemente,
las tarifas de las primas de RA e IP son normalmente más
bajas que las de CRC. Además, estas tarifas son
normalmente menores porque CRC debe considerar un componente
adicional de riesgo de subida de precios. Aunque las tarifas
del CRC son necesariamente mayores que las del APH (el
seguro de cosechas tradicional), las tarifas de IP y de
RA pueden ser mayores o menores.
2.9. Seguros de Ingresos Individuales
de la explotación (NISA, AIDA, AGR, Australia)
Aunque los programas canadienses NISA y
AIDA, así como los FMD australianos no son estrictamente
programas de seguros de ingreso, comparten con ellos algunas
características. El funcionamiento de todos ellos
se basa en los ingresos de la explotación.
Cuenta de estabilización de la renta
NISA (Net Income Stabilisation Account) de Canadá.
Descripción de NISA
La Cuenta de Estabilización de la
Renta Neta, NISA es un contrato pluri-anual. NISA permite
a los agricultores realizar aportaciones a una cuenta
de ahorro en los años buenos, y rescatar sumas
de ella en los malos.
El productor tiene una cuenta individual
que produce intereses. El gobierno federal y el provincial
también contribuyen a la cuenta. La cuenta NISA
tiene dos componentes, Fondo 1 y Fondo 2. El Fondo 1 incluye
todos los depósitos del agricultor, mientras que
el 2 incluye las contribuciones del gobierno y los intereses
producidos en ambos fondos.
NISA cubre normalmente cereales y oleaginosas,
cultivos horto-frutícolas, remolacha, tabaco, porcino
y vacuno de carne. Los productos con sistemas de control
de la oferta (Marketing Board) como los productos lácteos,
avícolas y pavo, no son cubiertos por NISA.
Contribución a la cuenta
Cada año el productor aporta una
cierta cantidad a la cuenta. Los formularios del impuesto
sobre la renta se usan para determinar cuánto puede
ser aportado, y cuánto puede ser retirado de la
cuenta. A los agricultores se les permite contribuir hasta
el 3% de la cifra de ventas computables, con un tope de
250.000 $C (1999), y la misma cantidad es aportada por
las administraciones (del 3% de las ventas cualificadas
aportado por la administración, el 1% lo pone la
provincial |