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Programa

LA INDUSTRIA AGROALIMENTARIA Y EL DESARROLLO RURAL. PERPECTIVA SOCIOLÓGICA

Benjamín García Sanz
Prof. Titular de la Universidad Complutense de Madrid

  1. INTRODUCCIÓN
  2. LA INDUSTRIA AGROALIMENTARIA RURAL
  3. LA INDUSTRIA AGROALIMENTARIA POR COMUNIDADES AUTÓNOMAS
  4. EL TRABAJO EN LA INDUSTRIA AGROALIMENTARIA RURAL
  5. RESUMEN Y CONCLUSIONES



1. INTRODUCCIÓN

    A lo largo de esta jornada se va a desarrollar un tema tan importante para el futuro de la agricultura como es la industria agroalimentaria. Resulta totalmente necesario que se establezca esta relación. De hecho es cada vez más frecuente que se analice el tema de la producción agrícola en relación a la industria agroalimentaria puesto que es a través de ella como encuentra su necesario complemento.

    Mi reflexión pretende aportar solamente una parte pequeña dentro de este todo complejo que es el de la industria alimenticia. Me voy a fijar en la industria agroalimentaria rural y la importancia que esta actividad puede reportar para el desarrollo rural. Vaya por delante que "no toda la industria agroalimentaria es rural" y, por lo tanto, no cabe vincular el desarrollo rural a la industria agroalimentaria, ni la industria agroalimentaria al desarrollo rural.

    Hay, al menos, cuatro razones que permiten fijarse en el sector agroalimentario como uno de los sectores importantes, económica y socialmente, respecto al futuro del mundo rural. La primera es por la gran importancia cuantitativa de este sector, tanto en empresas como en empleos, en el contexto de la industria en general y del mundo rural, en particular. La segunda tiene que ver con la desproporción existente entre el valor de las materias primas del sector agrario y pesquero, y las materias primas transformadas o puestas en el mercado; nuestros agricultores podrían incrementar de una forma extraordinaria sus rentas, si por fin se deciden a transformar algunos de los productos agrarios que no requieren procesos muy complejos de transformación, o no precisan de sumas importantes de capital. La tercer razón es la apuesta por unas producciones de calidad, que cada día reclaman más los consumidores. Dichas producciones están muy relacionadas con la pequeña industria rural, que tradicionalmente ha tenido más un carácter artesanal, que con las notas de una producción para el gran mercado. Este es un reto, la apuesta por la calidad, que con derecho propio pueden reclamar para sí las industrias agroalimentarias rurales. Este tipo de industrias ha estado asentado mayoritariamente en pueblos rurales medianos y pequeños, y es bueno que no se pierda esta tradición. Hay una cuarta razón, más de carácter social que económico, pero no por ello menos importante; se trata de la repercusión que este tipo de industrias puede tener para el mantenimiento y para la recuperación del mundo rural. Existe una gran preocupación en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación por el futuro de la empresa familiar agraria, en la actualidad muy dependiente de las subvenciones de la UE; hay el temor de que el día que se reduzcan o desaparezcan las subvenciones va a resultar muy difícil la supervivencia de estas explotaciones por su reducida dimensión. La apuesta por una salida hacia la producción de calidad, y hacia la industria alimenticia, puede mirarse como una solución a corto y a medio plazo para este tipo de agriculturas.

    En esta comunicación me planteo los temas siguientes:

    1. Conocer la importancia cuantitativa de la industria agroalimentaria rural, incidiendo en dos aspectos; el primero, el entronque rural de los diferentes subsectores de la industria agroalimentaria, y el segundo en su distribución por comunidades autónomas.
    2. Averiguar el número de personas que trabajan en este sector y algunas características de este colectivo.
    3. Evaluar el monto económico de la industria agroalimentaria rural y su importancia para las rentas rurales.

    Se trata, en definitiva, de aspectos novedosos, que no han recibido un tratamiento específico en otros trabajos, pues se ha analizado la industria agroalimentaria como un todo, desde una perspectiva vertical, sin entrar en las diferencias y detalles que marca el espacio rural y el espacio urbano; es decir, en el análisis horizontal.