| 7 de febrero
de 2003
ILMA. SRA. Dª. ISABEL GARCÍA
TEJERINA, SECRETARIA GENERAL DE AGRICULTURA, MAPA
Buenos días, llegamos al final
de estas jornadas, sin duda intensas, sin duda fructíferas
Con estas jornadas se cierra otra de las jornadas
temáticas, a las que se suman las 17 autonómicas
ya celebradas. Restan 2, fiscalidad agraria y formación
e I+D agrario, para concluir el programa previsto.
Sin restar importancia a ninguna de ellas,
creo que todos estaremos de acuerdo en que esta jornada ha
tenido una especial importancia, una relevancia especial
¿Por qué?
Ayer el Ministro puso de manifiesto la fuerte
dependencia de parte de nuestra agricultura de los apoyos
comunitarios. (957.713 agricultores; más de 4.300 M€
anuales; 26% de la renta agraria)
En estas circunstancias, inmersos como estamos
en un doble proceso de reforma, es comprensible cierto nerviosismo
entre los agricultores españoles y comunitarios.
No será antes de septiembre, diciembre,
(Cancun septiembre) cuando estén sentadas las nuevas
reglas de juego con que tendremos que actuar.
Jesús Zorrilla sin duda, esta mañana
os habrá expuesto cual es la situación actual,
y qué cabe esperar en los próximos meses en
el marco de la OMC. En todo caso, lo que es evidente es que
durante los próximos meses se tomarán decisiones
que marcarán el rumbo futuro de la agricultura española,
europea, mundial.
Todos somos conscientes de la trascendencia
de lo que suceda en los futuros meses. Por ello, por el momento
tan especial, tan delicado en que nos encontramos, hemos dado,
desde el Ministerio, tanta importancia a estas jornadas.
Estas jornadas constituyen un elemento fundamental
en el proceso de diálogo continuo que el Ministro inició
el pasado mes de julio, con OPAs y CC.AA., y otros interlocutores
interesados, con vistas a consensuar la posición que
España defenderá en el Consejo de Ministros
de Agricultura de la UE.
La complejidad de este proceso, la dificultad
enorme a que nos enfrentamos, exige, sin duda,
cuidar mucho la estrategia que
hay que seguir, tanto en relación con el resto de Estados
miembros, como con la propia Comisión, el Parlamento
Europeo y demás instituciones comunitarias.
Vamos a llevar a cabo todos
los contactos, a todos los niveles,
que sean precisos. Ya están iniciados, con Irlanda.
El lunes el Ministro mantendrá una reunión en
Estrasburgo con todos los eurodiputados españoles de
la comisión de agricultura, con el Presidente (Daul)
y con el ponente del Reglamento horizontal (Cunha). Esta misma
semana viajamos a París. Están cerradas bilaterales
con Alemania, Italia y Portugal. Y estamos en conversaciones
con Finlandia, Luxemburgo, Reino Unido y Suecia.
El Ministro lo dijo ayer, estamos
en la peor de las situaciones de partida.
España está especialmente afectada por esta
propuesta, porque son muchos los intereses españoles
afectados por ella.
| Ante esta situación, se
hace más necesario que nunca, tener una visión
clara, y suficientemente crítica, de cómo
es nuestra agricultura. Y esto es el libro blanco. Una
identificación y evaluación de los retos
y oportunidades que se ciernen sobre la agricultura española,
como paso previo a establecimiento de un nuevo marco de
objetivos y propuestas. |
A lo largo de estos últimos meses, mucha
gente ha estado y está trabajando mucho, para que este
proyecto de todos, sea la herramienta que todos necesitamos,
y lo sea en el tiempo comprometido. Hay capítulos cruciales
que están muy avanzados, y de los que ya vamos obteniendo
conclusiones muy importantes, que me gustaría avanzar:
Señalar que la PAC, aún siendo
muy importante para nuestro país, es una herramienta
más, un medio, y no un fin, a la que, como se ha dicho
a lo largo de estas jornadas, nos tenemos que adaptar, para
sacar lo mejor de ella. Conscientes de esto, el libro blanco
nace con la intención de, como he dicho antes, diseñar
las posibles líneas de actuación futura.)
La trascendencia que puede llegar a tener la
PAC, no puede hacernos perder de vista la importancia que
tiene, aún mayor que la política comunitaria,
el diseñar una política de acompañamiento
a las líneas comunitarias, peor con carácter
nacional, como muy bien ha reflejado esta mañana Albert
Massot.
Por tanto, es necesaria una política
agraria nacional, cuyos objetivos para lograr un sector
más competitivo en unos mercados que tienden a la globalización,
entre
otros (que iremos configurando
conforme avancen las conclusiones finales del libro blanco),
deben ser:
- El aumento
sustancial de la dimensión media territorial y económica
de nuestras explotaciones mediante los incentivos oportunos
- La política de renovación
generacional y de promoción
de la incorporación
de la mujer a las actividades
agrarias.
- La política
de regadíos, plasmada
en nuestro país en el Plan Nacional de Regadíos,
aprobado el pasado año con el consenso de la totalidad
de las CC.AA., ya en fase de ejecución, que permitirá
renovar y modernizar nuestras infraestructuras hidráulicas,
terminar zonas regables en ejecución, y abordar nuevas
transformaciones de carácter social. El PNR actuará
en el período 2002-08 sobre más de 1.400.000
ha, con una inversión superior a los 5.000 M€;
plan en el que ya están firmados, de las actuaciones
que le corresponde firmar al gobierno, convenios con Comunidades
de Regantes que ascienden a 813 M€, (56% de lo previsto
en el PNR), que afectan a 331.000 ha. Un nuevo Plan deberá
ser abordado en el horizonte 2008/2016.
- El desarrollo
nacional del sistema de seguros agrarios,
que debe cubrir a los agricultores y producciones agrarias
españolas en condiciones de igualdad.
- El reto de una auténtica e integradora
política de desarrollo rural.
- El establecimiento de
sistemas rigurosos de sanidad animal y vegetal,
y el control del comercio exterior.
- La puesta en marcha de
sistemas de trazabilidad que garanticen la calidad y seguridad
alimentaria, y que aporten mayor valor añadido a
las producciones específicas (agricultura ecológica,
producción integrada)
- El impulso de un potente sistema de investigación
y desarrollo agrario
- El apoyo
al desarrollo de una industria agroalimentaria competitiva,
fundamental para conseguir un desarrollo rural equilibrado
y para aprovechar el potencial productivo de la agricultura
y ganadería españolas.
- Incremento del valor añadido, mediante
la concentración de la producción, el fomento
del cooperativismo y de las organizaciones de productores,
de las interprofesionales, todo ello necesario para una
mejor comercialización que mejore las rentas de los
productores.
Termino, agradeciendo, de forma muy sincera
a todos los ponentes sus aportaciones. Tienen más valor
del que puedan darle. Una PAC más acorde a nuestras
necesidades facilitará lograr los objetivos trazados.
Sin duda, estas jornadas han servido para saber mejor cual
es la PAC que España necesita.
Quiero reiterar la importancia que en la elaboración
de este libro blanco de la agricultura y el desarrollo rural,
tienen todas las aportaciones que se están realizando.
Desde el Ministerio tenemos muy en cuenta vuestra opinión,
y agradecemos sinceramente vuestra participación.
Quedan clausuradas estas jornadas.

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